Adelia de Miguel Maltrato hacia los ancianos en el ámbito familiar 1 Maltrato de los ancianos en el ámbito familiar 1 Dra. Adelia de Miguel 2 Universidad de La Laguna Los ancianos conforman un grupo heterogéneo de individuos afectados por los mismos males que el resto de los estadios del ciclo vital. Uno de estos males, tan viejo como la humanidad, es ser objeto de violencia y/o maltrato por parte de otros seres humanos. A pesar de estar presente desde hace miles de años, solo ha adquirido carácter de interés científico y político desde la década de los años 70 en el siglo XX. Violencia y maltrato son categorías distintas en las que agrupar conductas que una persona realiza y causan daño a otra. Este trabajo se refiere solo a maltrato de los ancianos en el ámbito familiar, de modo que lo primero es delimitar el concepto de maltrato a ancianos. Diferentes organizaciones y reuniones nacionales e internacionales han conducido a la propuesta de distintas definiciones para maltrato. Actualmente parece existir un mayor acuerdo con la adoptada en 2002 por la Organización Mundial de la Salud en la Declaración de Toronto, propuesta en 1995 por INPEA (International Network for the Prevention of Elder Abuse) y apoyada en la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento que tuvo lugar en Madrid, en el año 2002. La Declaración de Toronto – 2002 dice así: el maltrato de personas mayores se define como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana. Puede ser de varios tipos: físico, psicológico/emocional, sexual, financiero o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión. A partir de este referente conceptual se establecen tres ejes a tener en cuenta a la hora de estudiar, de forma específica, las conductas de maltrato que se infringen a ancianos y diferenciarlas de acciones de violencia generalizada sobre cualquier ser humano. El primero de los ejes es la existencia de un vínculo, a priori significativo y personalizado, que genera una expectativa de confianza por parte del anciano hacia la persona que lo maltrata. Es esta, la expectativa de confianza, una condición imprescindible para establecer que una conducta violenta hacia un anciano es una conducta de maltrato. Empujar a un anciano en la calle será entendido como maltrato si existe un vínculo de confianza entre aquel y quien le empuja. Sin embargo, si el empujón lo realiza un viandante cualquiera y se produce una lesión al anciano, será una conducta violenta, pero no maltrato. El segundo eje considera que las conductas provocan un daño o riesgo significativo de daño para el anciano. Esta es una condición necesaria pero no suficiente para 1 A lo largo de todo este texto, se utiliza el térmiŶo geŶériĐo ŵasĐuliŶo aŶĐiaŶo, ďieŶ eŶ siŶgular, ďieŶ en plural, de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española. En ningún momento debe entenderse como lenguaje sexista, sino adecuado a las normas gramaticales del idioma español. En segundo lugar, se utiliza el térŵiŶo aŶĐiaŶo eŶ lugar de persoŶa ŵayor, siŶ ŶiŶgúŶ ĐoŶteŶido negativo, peyorativo o de infravaloración. De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, anciano es una persona de mucha edad. No todas las personas mayores tienen mucha edad. Por ejemplo, un niño menor de 12 años debe viajar acompañado por una persona mayor. Entonces ¿un adulto o un anciano?. Claramente cualquiera de los dos es una persona mayor. 2 De Miguel, A. (2011). Maltrato de los ancianos en el ámbito familiar. En P. García, J.M. Bethencourt, E. Sola, A.R. Martín y E. Armas (eds.). Violencia y Psicología Comunitaria. Aspectos psicosociales, clínicos y legales. Granada: Ed. Comares. ISBN:978-84-9836826-0