388 Gastroenterol Hepatol. 2008;31(6):388-9 PREGUNTAS Y RESPUESTAS El clínico se enfrenta con frecuencia, en su actividad dia- ria ante un paciente concreto, a preguntas que le plantean dilemas diagnósticos o terapéuticos. No nos referimos a problemas que se presentan excepcionalmente, sino a las cuestiones de la práctica clínica habitual para las que no tenemos una respuesta clara. En este sentido, es llamativo cómo ante un mismo escenario clínico (ante un paciente con unas características concretas bien definidas) la acti- tud médica varía notablemente entre unos profesionales y otros, lo que recalca el hecho de que la respuesta a dichas preguntas no es tan sencilla o no está tan clara. En ocasio- nes, puede ser nuestra ignorancia la verdadera causa de la falta de respuesta a la pregunta que se nos plantea. Otras veces, puede que no haya estudios que aporten informa- ción sobre cuál debe ser la actitud más adecuada, tratán- dose en este caso de verdaderas lagunas de conocimiento. Sin embargo, en muchos casos el problema más bien es- triba en que hay un exceso de información, frecuentemen- te contradictoria, que hace difícil su integración coherente y la extracción de una conclusión clara y, por tanto, la elaboración de una respuesta bien definida. Para poder gestionar adecuadamente la ingente informa- ción sobre un determinado problema clínico, es preciso, en primer lugar, disponer de un tiempo del que en general carecemos. En segundo lugar, para identificar correcta- mente toda la evidencia científica disponible es preciso estar entrenados en la difícil tarea de la búsqueda biblio- gráfica exhaustiva. Además, es necesario disponer de ha- bilidades de lectura crítica de la bibliografía, para poder no sólo encontrar los estudios publicados sobre un deter- minado tema, sino también evaluarlos críticamente y pon- derar sus resultados en función de su calidad metodológi- ca. Por último, la respuesta a la pregunta que se nos plantee tendrá un valor añadido si el médico que la revisa dispone de experiencia en el tema, lo que le permitirá evaluar con perspectiva práctica la evidencia identificada e integrar ésta en el conocimiento científico previo. Resulta por tanto evidente que para poder responder con fiabilidad y concisión a las numerosas y variadas pregun- tas que se nos plantean en la práctica clínica se precisa un «panel de expertos» que, además de disponer de expe- riencia en el tema concreto, domine las técnicas de «lec- tura crítica de la bibliografía» y posea un adecuado nivel en «metodología de la investigación». Aquí es preciso re- calcar que lo que hace fiable la respuesta a cada una de las preguntas no es la categoría de «experto» del que la responde, sino la justificación de la evidencia científica que emplea para sustentar dichas respuestas (recordemos que, en la pirámide de la jerarquía de la evidencia cientí- fica, la «opinión» de los expertos se encuentra en el últi- mo lugar). Por todo lo anterior, creemos que el proyecto «Pregun- tas y respuestas en gastroenterología», que se inicia en este número de GASTROENTEROLOGÍA Y HEPATOLOGÍA, permitirá dar respuesta a las diversas preguntas que se nos plantean en el desarrollo de la actividad asistencial. Dichas respuestas permitirán no sólo clarificar las acti- tudes diagnósticas o terapéuticas que son eficaces, sino, y lo que es casi tan relevante, también las que son inefi- caces. Puesto que en medicina lo que no está indicado debe considerarse contraindicado, la identificación de las medidas o actitudes demostradas como inútiles tiene especial importancia. Otras veces, la revisión exhaustiva de la evidencia científica disponible nos permitirá con- cluir que no es posible dar una respuesta a la pregunta que nos planteamos, ya que no hay suficientes estudios para contestarla (como decíamos antes, aquí habrá una verdadera laguna de conocimiento). En este último caso, y para «enfrentar» el problema que se nos plantea en la práctica clínica, el experto deberá dar una respuesta ba- sada en otros argumentos (entre otros, en la experiencia y en el sentido común) que tendrá que ser conveniente- mente razonada. Aun en el caso de que la conclusión sea que no hay información suficiente y la respuesta sea aparentemente inútil, la constatación de que realmente no se dispone de ninguna evidencia científica a favor o en contra de una determinada decisión nos tranquilizará, pues seremos conscientes de que, al menos en este caso, la duda que se nos plantea no es atribuible a «nuestra» ignorancia. Preguntas y respuestas en gastroenterología Javier P. Gisbert a , Cecilio Santander a y José María Piqué b a Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario de la Princesa. Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD). Madrid. España. b Servicio de Gastroenterología. Institut de Malalties Digestives i Metabòliques. Hospital Clínic. Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD). Barcelona. España. 248.531 Documento descargado de http://www.elsevier.es el 02/02/2017. 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