W W W . D R O S O P H I L A . E S 22 Boletín Drosophila nº 23, 2017 La depredación es una relación ecológica en la cual se pueden invertir los papeles de participación de cada especie y las serpientes no son la excepción. Presa y depredador compiten sobre un terreno determinado en la lucha por la supervivencia. Las presiones selectivas conducen a la evolución de fuertes mecanismos (entre ellos diversas conductas) para el escape de depredadores y que continuamente son actualizados o mejorados debido a las respuestas adaptativas de las presas por anticipar o evadir al depredador. Por su parte, los depredadores tienen que desarrollar nuevas o más efectivas formas para encontrar y capturar su alimento. En la naturaleza constantemente podemos observar cómo se desarrolla esta carrera armamentista entre presa y depredador. Los mecanismos de escape y defensa de los animales han maravillado y continúan sorprendiendo a muchos biólogos y amantes de la naturaleza en todo el mundo. En su medio natural las serpientes como presas y depredadores han evolucionado y utilizado variados mecanismos de escape y defensa para lograr permanecer en la carrera por la supervivencia. En esta carrera armamentista entre presa y depredador algunas serpientes venenosas como víboras de cascabel, coralillos y algunas otras culebras utilizan en principio sus venenos para inmovilizar y provocar la muerte a sus presas, pero también los utilizan como un mecanismo de defensa para mantener alejados o provocar un letal daño a sus posibles depredadores, así entonces su veneno está determinado para cumplir una doble función ecológica. Las serpientes para defenderse y escapar de sus depredadores utilizan una serie de herramientas evolutivas que pueden ser tan simples como limitar el espacio-tiempo de sus actividades. Por ejemplo, algunas especies presentan actividad nocturna y así evaden muchos de sus depredadores que están activos durante el día. Por otro lado, existen otros mecanismos como la capacidad de cripsis (camuflaje) y la inmovilidad, los cuales resultan altamente efectivos para muchas especies de serpientes que buscan evadir la depredación. La evolución de sus colores y morfologías les ayudan aparentemente a “fusionarse” con el ambiente, como si fueran una estructura más de sus hábitats y así dificultar su detección por el depredador. Un ejemplo claro de esto lo podemos observar en la serpiente verde Serpientes: Una vida como presas y depredadores Las serpientes como presas y depredadores han evolucionado y utilizado variados mecanismos de escape y defensa para lograr permanecer en la carrera por la supervivencia.