I N T R O D U C C I O N La necesidad de predecir el futuro, de prever lo ignoto por medio de la adivinación, ha estado presente en toda la historia de la civilización desde los albores de la humanidad. Los medios utilizados por los distintos sistemas y procesos adivinatorios son extraordinariamente variados: el agua; la arena; los cuerpos celestes; la corteza de los árboles; las líneas de las manos y de los pies; los rasgos faciales; la textura de los viejos brebajes como el té, el café, el payote; los cuernos de ciertos animales; el humo; las semillas y los caracoles, entre otros muchos. Aunque la adivinación continúa practicándose mundialmente, muy poco se ha hecho en materia de investigación sobre estos sistemas, incluyendo aquellos que llegaron al continente americano procedentes de Africa en las migraciones forzadas de la trata de esclavos del pasado siglo. El sistema de adivinación de Ifá y el Dilogun son los dos oráculos yoruba más importantes que llegaron a Cuba procedentes de Africa y son los antecesores directos del sistema de adivinación cubano de los caracoles o Dilogun cubano, actualmente conocido y utilizado en muchos países de América, como Venezuela, Puerto Rico, Panamá, Colombia, México, Estados Unidos de Norteamérica y República Dominicana, por sólo citar los que tienen mayor 1