NUEVA SOCIEDAD NRO. 31-32, JULIO- OCTUBRE 1977, PP. 231-240 Sudáfrica: La crisis del Apartheid Bissio, Beatriz Beatriz Bissio: Periodista. Miembro del equipo de redacción de la revista "Cuadernos del Tercer Mundo". Concluido casi totalmente el proceso de descolonización africano, el problema que el continente enfrentará en los próximos años es el del Africa Austral. Diversos foros, reiteradas instancias internacionales y renovados debates en diferentes niveles políticos y diplomáticos han abordado el problema de Sudáfrica, Rhodesia y Namibia en la convicción de que todo lo que se haga en pro de una solución a corto plazo y con el menor costo social posible redundará en beneficio no sólo de los pueblos de aquellos países del Africa en general y, por sus consecuencias en el plano internacional, en la preservación de la paz mundial. Los intereses económicos y estratégicos en juego en el Atlántico Sur y en el Océano Indico comprometen en torno del problema del Africa Austral a muchas naciones del mundo occidental y del campo socialista, aunque el papel protagónico está sin duda en manos de las diferentes fuerzas que se mueven en los países involucrados. Antes de profundizar en el presente de la región es conveniente hacer algunas consideraciones retrospectivas de modo de tener más elementos de juicio para evaluar correctamente la situación actual. El Surgimiento de Sudáfrica En el correr del siglo XIX, en el auge de la política colonial europea, prácticamente todo el continente africano fue sometido. Los primeros europeos en implantarse en aquellas tierras australes fueron los holandeses, cuyos descendientes, los boers, disputaron la colonización a los ingleses, que allí llegaron atraídos por la estratégica posición del cono sur africano en la confluencia de dos importantes océanos y por sus enormes riquezas minerales. Enfrentada entre sí y reprimiendo sangrientamente la resistencia nativa, la colonización de boers y británicos, inicialmente implantada en enclaves costeros, avanzó hacia el interior del territorio llegando más allá de los ríos Orange y Vaal, a tierra zulú. La rebelión africana estuvo comandada, en este caso, por el legendario jefe Chaka, uno de los más destacados patriotas del continente.