336 Cartas al Editor / Med Clin (Barc). 2017;148(7):333–337
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Ariadna Ayerza Casas
a,*
, Verónica Ayerza Casas
b
y Pablo Crespo Escudero
c
a
Servicio de Pediatría, Hospital Quirón Zaragoza, Zaragoza, Espa˜ na
b
Servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor,
Hospital Universitario de Burgos, Burgos, Espa˜ na
c
Servicio de Otorrinolaringología, Hospital Universitario de Burgos,
Burgos, Espa˜ na
*
Autor para correspondencia.
Correo electrónico: aayerzac@hotmail.com (A. Ayerza Casas).
http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2016.12.025
0025-7753/
© 2017 Elsevier Espa ˜ na, S.L.U. Todos los derechos reservados.
Esplenosis abdominal. Descripcion de un caso
Abdominal splenosis. Case Report
Sr. Editor:
La esplenosis se define como la presencia de tejido funcional
esplénico fuera de su localización anatómica habitual, secundaria a
traumatismos abdominales y/o cirugía esplénica
1
.
Habitualmente cursa de manera asintomática, diagnosticándose
incidentalmente en pruebas de imagen o durante intervenciones
quirúrgicas por otros motivos. Entre los escasos casos sintomáti-
cos, el cuadro clínico más habitual es el dolor abdominal, aunque
puede presentar otras manifestaciones clínicas que dificultan el
diagnóstico diferencial.
Presentamos el caso de un paciente varón de 37 a˜ nos, con
antecedentes de rotura de bazo traumática y esplenectomía a la
edad de 6 a˜ nos y cirugía posterior por cuadro de oclusión intes-
tinal, que consulta de urgencia por cuadro de dolor abdominal
de 12 h de evolución, de inicio brusco, asociado a náuseas sin
otra clínica. A la exploración, presenta dolor a la palpación en
hemiabdomen izquierdo, sin peritonismo. En la analítica, destaca
exclusivamente un discreto aumento de la PCR. Se realizan eco-
grafía y tomografía computarizada (TC) abdominal en vacío, en los
cuales se aprecia mínima dilatación de asas de intestino delgado,
con aparente cambio de calibre a nivel de hipocondrio izquierdo.
Ante la sospecha inicial de cuadro suboclusivo se decide ingreso
del paciente para manejo conservador inicial y completar estu-
dio. Se realiza TC abdominal con contraste intravenoso (CIV) en
el cual se evidencian múltiples masas y nódulos retroperitonea-
les, hipercaptantes, el mayor en topografía esplénica de 6 cm, así
como en hipocondrios peritoneales, mesentéricos, centroabdomi-
nal, en fosa ilíaca izquierda y adyacentes a cadenas ilíacas internas,
externa derecha y en cadena ilíaca interna izquierda, sugiriendo
estos hallazgos, dado los antecedentes del paciente, un caso de
esplenosis abdominal. Se practica asimismo resonancia magnética
nuclear (RMN) con administración de gadolinio, que confirma la
presencia de al menos 15 nódulos peritoneales sólidos, de se˜ nal
homogénea y con un patrón de realce similar al del parénquima
esplénico, de tama ˜ no entre pocos milímetros y 7 cm, de distribu-
ción amplia por abdomen y pelvis, con discreta cantidad de líquido
en pelvis menor. El de mayor tama ˜ no, en hipocondrio izquierdo,
presenta aspecto más heterogéneo, y a su alrededor una colección
irregular de contenido hemático. Estos hallazgos concuerdan con
una esplenosis abdominal con probable rotura espontánea de la
lesión del hipocondrio izquierdo. Dada la estabilidad del paciente
se decide mantener tratamiento conservador y vigilancia. La
evolución es satisfactoria, por lo que se decide alta hospitalaria con
control en consultas externas. Para completar el estudio se realiza
de forma programada estudio gammagráfico con hematíes desna-
turalizados marcados con
99m
Tc (
99m
Tc-HD), que identifica varios
focos de captación repartidos por abdomen, el de mayor tama ˜ no
en celda esplénica, confirmando así el diagnóstico de esplenosis
abdominal. El paciente ha permanecido asintomático desde el diag-
nóstico, por lo que se ha mantenido hasta la fecha tratamiento
conservador.
Aunque no se conoce con exactitud su incidencia real, cada vez
son más los casos diagnosticados.
La esplenosis se ha detectado hasta en un 67% de los pacien-
tes que presentan rotura esplénica traumática o esplenectomía
2,3
.
Habitualmente los implantes asientan en cavidad abdominal, con
mayor frecuencia en las superficies serosas de intestino delgado
y colon, epiplón mayor, mesenterio, superficie diafragmática infe-
rior y retroperitoneo
2
. Se han descrito también casos de implantes
intrahepáticos, pélvicos, en tejido celular subcutáneo, a nivel de
cicatrices de puertos de laparoscopia, pulmonares y pericárdicos en
casos de traumatismo toraco-abdominal con lesión diafragmática
4
,
e incluso cerebrales. Se cree que el mecanismo de diseminación es a
través de la implantación del tejido esplénico en cavidades vecinas
tras la rotura capsular del bazo, habiéndose sugerido un segundo
mecanismo de diseminación hematógena.
Se debe realizar el diagnóstico diferencial tanto con el bazo
accesorio
1,3
, como con tumores abdominales, síndromes linfopro-
liferativos, carcinomatosis peritoneal y endometriosis, entre otros.
Es fundamental la sospecha diagnóstica ante un paciente con ante-
cedentes de cirugía esplénica o traumatismo abdominal previo.
Las pruebas de imagen convencionales, como la ecografía abdo-
minal, la TC o la RMN, pueden ser útiles para identificar los
implantes, pero carecen de suficiente especificidad para determi-
nar su naturaleza. Actualmente, la técnica diagnóstica de elección
es la gammagrafía con Tc99m-HD, una técnica no invasiva, de
fácil aplicación, altamente específica y con un alto valor predictivo
positivo
2,5
.
El tratamiento de esta enfermedad es inicialmente conservador.
La cirugía se reserva para casos con síntomas graves o casos de duda
diagnóstica con otros procesos.
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