336 Cartas al Editor / Med Clin (Barc). 2017;148(7):333–337 Bibliografía 1. Lane RD, Schunk JE. Atomized intranasal midazolam use for minor procedures in the pediatric emergency department. Pediatr Emerg Care. 2008;24:300–3. 2. Moon YE. Paradoxical reaction to midazolam in children. Korean J Anesthesiol. 2013;65:2–3. 3. Shin YH, Kim MH, Lee JJ, Choi SJ, Gwak MS, Lee AR, et al. The effect of midazolam dose and age on the paradoxical midazolam reaction in Korean pediatric patients. Korean J Anesthesiol. 2013;65:9–13. 4. Moallemy A, Hoseini-Teshnizi S, Mohseni M. The injection rate of intravenous midazolam significantly influences the occurrence of paradoxical reaction in pediatric patients. J Res Med Sci. 2014;19:10. 5. Scheepers LD, Montgomery CJ, Kinahan AM, Dunn GS, Bourne RA, McCormack JP. Plasma concentration of flumazenil following intranasal administration in chil- dren. Can J Anaesth. 2000;47:120–4. Ariadna Ayerza Casas a,* , Verónica Ayerza Casas b y Pablo Crespo Escudero c a Servicio de Pediatría, Hospital Quirón Zaragoza, Zaragoza, Espa˜ na b Servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, Hospital Universitario de Burgos, Burgos, Espa˜ na c Servicio de Otorrinolaringología, Hospital Universitario de Burgos, Burgos, Espa˜ na * Autor para correspondencia. Correo electrónico: aayerzac@hotmail.com (A. Ayerza Casas). http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2016.12.025 0025-7753/ © 2017 Elsevier Espa ˜ na, S.L.U. Todos los derechos reservados. Esplenosis abdominal. Descripcion de un caso Abdominal splenosis. Case Report Sr. Editor: La esplenosis se define como la presencia de tejido funcional esplénico fuera de su localización anatómica habitual, secundaria a traumatismos abdominales y/o cirugía esplénica 1 . Habitualmente cursa de manera asintomática, diagnosticándose incidentalmente en pruebas de imagen o durante intervenciones quirúrgicas por otros motivos. Entre los escasos casos sintomáti- cos, el cuadro clínico más habitual es el dolor abdominal, aunque puede presentar otras manifestaciones clínicas que dificultan el diagnóstico diferencial. Presentamos el caso de un paciente varón de 37 nos, con antecedentes de rotura de bazo traumática y esplenectomía a la edad de 6 nos y cirugía posterior por cuadro de oclusión intes- tinal, que consulta de urgencia por cuadro de dolor abdominal de 12 h de evolución, de inicio brusco, asociado a náuseas sin otra clínica. A la exploración, presenta dolor a la palpación en hemiabdomen izquierdo, sin peritonismo. En la analítica, destaca exclusivamente un discreto aumento de la PCR. Se realizan eco- grafía y tomografía computarizada (TC) abdominal en vacío, en los cuales se aprecia mínima dilatación de asas de intestino delgado, con aparente cambio de calibre a nivel de hipocondrio izquierdo. Ante la sospecha inicial de cuadro suboclusivo se decide ingreso del paciente para manejo conservador inicial y completar estu- dio. Se realiza TC abdominal con contraste intravenoso (CIV) en el cual se evidencian múltiples masas y nódulos retroperitonea- les, hipercaptantes, el mayor en topografía esplénica de 6 cm, así como en hipocondrios peritoneales, mesentéricos, centroabdomi- nal, en fosa ilíaca izquierda y adyacentes a cadenas ilíacas internas, externa derecha y en cadena ilíaca interna izquierda, sugiriendo estos hallazgos, dado los antecedentes del paciente, un caso de esplenosis abdominal. Se practica asimismo resonancia magnética nuclear (RMN) con administración de gadolinio, que confirma la presencia de al menos 15 nódulos peritoneales sólidos, de se˜ nal homogénea y con un patrón de realce similar al del parénquima esplénico, de tama ˜ no entre pocos milímetros y 7 cm, de distribu- ción amplia por abdomen y pelvis, con discreta cantidad de líquido en pelvis menor. El de mayor tama ˜ no, en hipocondrio izquierdo, presenta aspecto más heterogéneo, y a su alrededor una colección irregular de contenido hemático. Estos hallazgos concuerdan con una esplenosis abdominal con probable rotura espontánea de la lesión del hipocondrio izquierdo. Dada la estabilidad del paciente se decide mantener tratamiento conservador y vigilancia. La evolución es satisfactoria, por lo que se decide alta hospitalaria con control en consultas externas. Para completar el estudio se realiza de forma programada estudio gammagráfico con hematíes desna- turalizados marcados con 99m Tc ( 99m Tc-HD), que identifica varios focos de captación repartidos por abdomen, el de mayor tama ˜ no en celda esplénica, confirmando así el diagnóstico de esplenosis abdominal. El paciente ha permanecido asintomático desde el diag- nóstico, por lo que se ha mantenido hasta la fecha tratamiento conservador. Aunque no se conoce con exactitud su incidencia real, cada vez son más los casos diagnosticados. La esplenosis se ha detectado hasta en un 67% de los pacien- tes que presentan rotura esplénica traumática o esplenectomía 2,3 . Habitualmente los implantes asientan en cavidad abdominal, con mayor frecuencia en las superficies serosas de intestino delgado y colon, epiplón mayor, mesenterio, superficie diafragmática infe- rior y retroperitoneo 2 . Se han descrito también casos de implantes intrahepáticos, pélvicos, en tejido celular subcutáneo, a nivel de cicatrices de puertos de laparoscopia, pulmonares y pericárdicos en casos de traumatismo toraco-abdominal con lesión diafragmática 4 , e incluso cerebrales. Se cree que el mecanismo de diseminación es a través de la implantación del tejido esplénico en cavidades vecinas tras la rotura capsular del bazo, habiéndose sugerido un segundo mecanismo de diseminación hematógena. Se debe realizar el diagnóstico diferencial tanto con el bazo accesorio 1,3 , como con tumores abdominales, síndromes linfopro- liferativos, carcinomatosis peritoneal y endometriosis, entre otros. Es fundamental la sospecha diagnóstica ante un paciente con ante- cedentes de cirugía esplénica o traumatismo abdominal previo. Las pruebas de imagen convencionales, como la ecografía abdo- minal, la TC o la RMN, pueden ser útiles para identificar los implantes, pero carecen de suficiente especificidad para determi- nar su naturaleza. Actualmente, la técnica diagnóstica de elección es la gammagrafía con Tc99m-HD, una técnica no invasiva, de fácil aplicación, altamente específica y con un alto valor predictivo positivo 2,5 . El tratamiento de esta enfermedad es inicialmente conservador. La cirugía se reserva para casos con síntomas graves o casos de duda diagnóstica con otros procesos. Bibliografía 1. Ksiadzyna D, Pe˜ na AS, Abdominal splenosis. Rev Esp Enferm Dig. 2011;103:421–6. 2. 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