Estatutos filosóficos hacia un diseño ontomimético Azael Pérez Peláez Programa de doctorado en diseño Facultad de Arquitectura y Diseño Universidad Autónoma del Estado de México Sobre Filosofía y diseño Irigoyen (Irigoyen, 1998) plantea una revisión histórica que desemboca en una apertura reflexiva de la filosofía subyacente a la disciplina del diseño para conectar a la actividad con su teoría. En el libro Filosofía y Diseño, Irigoyen busca extraer enseñanzas de otros campos disciplinares para definir el terreno básico de la reflexión sobre el diseño. En este aspecto, Irigoyen llama a desarrollar una tolerancia estratégica del discurso para hacer teoría, que en una disciplina discursiva como el diseño se encargará mediante su orden retórico de nutrirse de la materialidad de sus prácticas. La materia se concibe en el esquema de Irigoyen como un exudado de la conciencia, y la idea aún en su intangibilidad está incluida en la materialidad a la que hace referencia, esta propuesta requiere entonces de hacer un traslape de perspectivas filosóficas que sustenten desde el materialismo y el constructivismo al objeto de estudio del diseño. EL conocimiento del diseño es esencialmente cercano, por ello Irigoyen utiliza el término aproximaciones para referirse al carácter evasivo de la concreción definitoria, condenado a un filtro permanente de relatividad es un conocimiento de naturaleza metamorfoseante. El discurso es entonces la principal herramienta de comprensión y explicación de la teoría del diseño, el diseñador se convierte en un ente retórico capaz de adaptar su discurso a un modo esquemático flexible y cambiante que responde al contexto y la forma del sistema al que se inserta. A este movimiento de polisemia Irigoyen se refiere cuando habla del objeto conservado ante su cambio constante en los principios de estructuración simbólica.