NOTICIAS DE ACTUALIDAD UNA NECROPOLIS MEGALITICA EN EL PICO JANO H ace tiempo que se tenfan notic ias sobre la existen- cia de túmulos en los montes de Dobarganes y Enterrías (Vega de Liébana, Cantabria), localizados por Gonzalo Gómez, que había publicado alguno de ellos en la prensa regional 1 . A rafz de diversas charlas mantenidas con vecinos de la zona sobre tradiciones de tesoros enterrados, se recogió el dicho popular: Entre los Co- rros y Palmedián está ente- rradoel tesorodel moro Galán . Ambos topónimos siguen denominando lugares concre- tos en la actualidad, y están recogidos en el mapa 1:25.000 del Instituto Geográf ico Nacional, si bien el segundo aparece transcrito como Valmed ián. En base a estas informa- ciones se visitó el lugar en compañ ia del citado Gonzalo Gómez, reconociendo la exis- tencia de dos conjuntos megalfticos pertenecientes sin duda a una misma necrópolis, uno en los Corros y otro en Palmedián. Estos conjuntos están formados, al menos, por cinco monumentos en un deficiente estado de conser- vación; pues, como era de esperar, la tradición popular sobre "el tesoro del moro Galán" ha incitado a la violación reiterada de los túmulos. A la afanosa búsqueda de tesoros, hay que añadir la continuada explotación gana- dera de la zona, en régimen extensivo , que ha llevado a los pastores a constru ir co- rrales o "parideras" apro- vechando la piedra de los túmulos cercanos. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una zona de pastos de montaña, invadidos en parte por matorral bajo, compuesto principalmente por brezos y helechos. Una lim- pieza reciente puso al des- cubierto los túmulos , hasta entonces disimulados por la vegetación. ELCONJUNT.P DE PALMEDIAN A este grupo pertenece un túmulo con un diámetro supe- 62 Arriba: Panorámica general del collado con la necrópolis de los Corros. Abajo:Vista de la cámara. Conjunto de Palmedián . rior a los 25 m ., en el que se observan claramente las lajas del peristalito hincadas en sent ido contrario a la pen- diente , lo que da una idea de su funcionalidad para contener la masa tumular . Se observa tamb ién una corona circular de piedras, que podrfa hacer pensar en un crom lech, en medio del cual existen unas lajas que in- dicarían el reciento camera! propiamente dicho . Por ello, el cfrculo antes mencionado correspondería más bien a otro peristalito, aunque en este caso la masa tumular está tota lmente arrasada, hecho fácilmente explicable por la proximidad de un corral a este monumento . La existencia de peristalitos claramente diferenciados es algo novedoso en Cantabria, si exceptuamos el hallazgo, en el monumento de Larraiz (San Vicente de la Barquera), de dos lajas en la zona termi- nal de la masa del túmulo que parecen indicar la existencia de ese mismo tipo de estruc- tura, lo que resulta más signi- ficat ivo aún por ser el túmulo de tierra con muy pocas pie- dras, y de pequeño tamaño 2 . El túmulo ubicado más al sur en el grupo de Palmedián, conserva tres lajas del recinto camera! en su posición origi- naria; no obstante , la masa tumular es una de las peor conservadas. Si a esto le uni-. mos la desapa,rición de las otras lajas, tendremos que pensar que en alguna de las violaciones apareció mater ial que animó a cont inuar la búsqueda . LOS CORROS Este conjunto está formado por cuatro túmulos de media- nas dimensiones y uno más pequeño casi circular . Los cuatro mayo res definen , en planta, un romboide de lados similares dos a dos, lo que ha llevado a algunas personas a formular exóticas y pintores- cas teorías sobre su alineación con la salida del sol en el equinocio est ival, y en conse- cuencia su relación con cultos astronómicos . UN ORTOSTATO DECORADO CON CAZOLETAS Uno de los aspectos más interesantes del conjunto de los Corroses la existencia junto a uno de los túmu los de una laja de arenisca sobre la que se han grabado un buen número de cazoletas. Estos mot ivos, amplia- mente ligados al fenómeno dolménico en la Península, no se conocfan en Cantabria en relación con estas estruc tu- ras, si bien están documenta- dos en conjuntos de arte megalítico y esquemático. Tal es el caso del conjunto gra- bado de la Braña de los Pas- tores 3 , conocido desde prin- cipios de siglo o, más recien- temente , el cromlech del Co- llado de Sejos 4 . El hallazgo es, por ello, de mayor interés ; tanto por venir a completar el panorama ~el megalit ismo en Cantabria, como por su contribución al conoc im iento de algunas manifestaciones vinculadasal fenómeno artfstico . Ambos aspectos eran considerados, hasta fechas muy recientes, prácticamente ausentes de nuestra región, en todo caso prolongaciones, en las áreas de contacto, de los focos limítrofes de Asturias y el Pafs Vasco, donde este horizonte estaba mejor documentado. En estos últimos años, la proliferación de hallazgos de conjuntos artísticos Y estruc-