EL LEGADO DE JUAN CARLOS RODRÍGUEZ José Luis Moreno Pestaña (Texto para publicación en el número que la revista Pensar desde abajo dedicará a Juan Carlos Rodríguez. No citar sin preguntarme antes) La herencia es una tarea Derrida tiene escrito que la herencia no es algo dado, sino que siempre es una tarea. Lo explicó en Espectros de Marx, un libro que interesó mucho a Juan Carlos Rodríguez. 1 La tarea, pese a todo, se realiza sobre algo, aunque no faltan —ni en el mundo intelectual, ni en el político— las tradiciones inventadas. Mucho podría aprenderse sobre ellas estudian- do cuanto enseñó el maestro granadino acerca de la obsesión por el linaje. Pero dejemos eso para un mayor desarrollo. Una herencia es el modo en que recogemos un trabajo previo, un esfuerzo conver- tido en legado. Podemos disfrutar de él y dilapidarlo, incluso dejar que desaparezca. Ran- dall Collins ha documentado procesos donde avances intelectuales se esfumaron sin na- die, entre los próximos, que los supiesen reconocer. 2 Ahora bien, el ejercicio de apropiar- se de una herencia puede ser uno de los más delicuescentes, y también practicados, en la vida intelectual. Por tanto, conviene aclarar. Una herencia intelectual puede especificarse, al me- nos, de tres modos. Puede referirse a una herencia institucional que permita el acceso a puestos académicos, instituciones culturales y puede que incluso políticas. Otra especifi- cación posible son las redes de reconocimiento que, por supuesto, pueden heredarse. El nombre propio de un intelectual puede blandirse como emblema personal o colectivo y, no es nada raro, convertirse en objeto de ingreso, mantenimiento o progreso en espacios sociales diversos. En fin, un intelectual puede legar resultados y programas específica- mente intelectuales en un campo del conocimiento o en varios, sobre algún o muchos ob- jetos de conocimiento. Es posible también, por qué no, que legue un estilo de intervención pública o más concretamente política. Esos planos pueden vincularse entre sí o existir 1 Juan Carlos Rodríguez, Dichos y escritos. (Sobre “La otra sentimentalidad” y otros textos fecha- dos de poética”.), Madrid, Hiperión, 1999, p. 247. 2 Véase sobre el problema de la diferencia entre reputación y creatividad José Luis Moreno Pesta- ña, “Randall Collins y la dimensión ritual de la filosofía, Revista Española de Sociología, nº 8, 2007, pp. 134-136. Véase la respuesta de Randall Collins, “Un comentario sobre la vida privada y las enfermedades mentales de los filósofos”, Revista Española de Sociología, nº 9, 2008, pp. 125- 126.