1 “La Biblioteca de un autor de comedias en los albores del Teatro Barroco: Tomás de La Fuente” Boletín de La Real Academia de La Historia. Tomo CCVI Cuaderno III, (2009). 403-443 LA BIBLIOTECA DE UN AUTOR DE COMEDIAS EN LOS ALBORES DEL TEATRO BARROCO: TOMÁS DE LA FUENTE Carmen Sanz Ayán UNIVERSIDAD COMPLUTENSE “Dígote pues, que me amanecían los libros en la mano y me acostaba con ellos y en esto notarás cómo obraron en mi los fieros hechizos; que con el gusto de los versos y el de ver recitalles en las farsas a que era muy aficionado, me puse en la cabeza el ser representante. LUJAN DE SAYAVEDRA, Mateo (Dr. Juan Martí): Segunda parte del Pícaro Guzmán de Alfarache. Valencia, 1602. Cap. VII. Así se expresaba el protagonista del falso Guzmán de Alfarache, cuando pretendía describir la repentina vocación escénica que provocó en él, la lectura desmesurada de libros de poesía. Tres años antes de que el público lector conociera, que el añoso hidalgo Alonso Quijano había caído en su particular delirio por consumir sin mesura libros de caballerías, el pseudo Guzmán relataba un episodio en el que sufría una parecida enfermedad, aunque en su caso tal desorden derivó en un irrefrenable deseo por convertirse en un hombre de teatro. Libros y comedias se nos presentan en esta novela picaresca menor perfectamente ensamblados, no con el argumento del teatro publicado que ejercía de sucedáneo del tablado para satisfacer curiosidades y entretenimientos, sino como vinculación directa y casi inevitable entre la lectura y los profesionales que materializaban espectáculos teatrales. Una relación que casa mal con la idea aceptada, y en algunos casos documentada, de que los autores de comedias, los empresarios responsables de las compañías que al mismo tiempo ejercían de representantes e impulsores necesarios del naciente teatro barroco, eran gentes que por proceder de entornos artesanales, fueron prácticamente iletrados. Hoy sabemos, gracias a investigaciones publicadas a partir de los años ochenta del pasado siglo 1 , que hubo un incremento significativo en la capacidad y en la voluntad de escribir y leer entre los artesanos europeos de los siglos XVI y XVII y que, en general, los rangos superiores de prácticamente todos los oficios mostraron tasas de alfabetización considerablemente altas 2 . También sabemos que el mundo de los 1 CRESSY, D.: Literacy and the Social Order: Reading and Writing in Tudor and Stuart England. Cambrigde, Cambrigde University Press, 1980, pp. 129-141; HOUSTON, R.A.: Literacy in Early Modern Europe: Culture and Education 1500-1800. Londres, Logman, 1988; NAPOLI, M.C.: “Lettura e circolazione del libro tra le classi popolari a Napoli tra ‘500 e ‘600” en PELIZZARI, M.R. (Ed.): Sulle vie della scrittura. Alfabetizzazione, culture scritta e istituzioni in etá Moderna. Napoli,Edizione Scietifiche Italiane, 1989, pp. 375-390. 2 Por ejemplo los artesanos de la construcción con mayores responsabilidades de organización del trabajo, estaban entre los miembros más alfabetizados de las clases bajas AMELANG, J.: “formas de escritura