Los descubrimientos de José María Penado en Santa Eulalia de Bóveda Por ENRIQUE JORGE MONTENEGRO RÚA Natural de San Pedro de Calde, José María Penado Rodríguez nació en esta parroquia del término municipal de Lugo el 17 de octubre de 1874. Tras realizar la carrera Menor en el Seminario de Lugo 1 fue ordena- do presbítero el 21 de diciembre de 1901. La vacancia en Aguasmestas le permitiría ejercer de ecónomo pocos días después en esa parroquia lucense. En 1904 fue nombrado sacerdote del curato de entrada de San- tiago de Oliveira (Ponteareas) y en 1906 coadjutor en Santa Marina de Sarria. En 1909, su designación como párroco de Vilachá de Mera le per- mitió aproximarse a su residencia familiar, ejerciendo en esta feligresía, salvo ausencias transitorias, hasta su fallecimiento el 14 de noviembre de 1975 a los 101 años de edad 2 . A la parroquia de Vilachá de Mera le son anejas las de Santiago de Prógalo y Santa Eulalia de Bóveda. Oriundo y vecino de esta última, el sacerdote y escritor Nicandro Ares conoció por boca de José María Pe- nado que un familiar cercano, tal vez su abuelo, al enterarse de su nuevo destino le había advertido sobre la existencia de restos de una iglesia muy antigua situados bajo la de Santa Eulalia de Bóveda. Una vez asen- 1 Sólo se conserva una referencia como alumno de tercer curso de latín en 1893-94. Debo esta información a Manuel Rodríguez Sánchez, bibliotecario del Seminario de Lugo. 2 Ares, 2009: 14; 2010: 125; Molejón, 1993: 172; Prensa, 1904; 1905.