Medicine 2005; 9(43): 2847-2851 2847 33 ACTUALIZACIÓN Introducción La pericarditis es una inflamación del pericardio que puede ser debida a múltiples causas. Generalmente su curso es be- nigno y autolimitado, pero ocasionalmente puede evolucio- nar de forma crónica, lo cual incrementa su morbimortali- dad 1 . Consideramos pericarditis crónica cuando la afectación del pericardio es insidiosa y prolongada durante más de 3 meses, e incluye dos síndromes muy diferentes en cuanto a su etiopatogenia, forma de presentación clínica, historia na- tural y tratamiento, estos son el derrame pericárdico crónico y la pericarditis constrictiva. Derrame pericárdico crónico Concepto Síndrome que se caracteriza por la presencia de un derrame importante en el saco pericárdico que se mantiene estable a lo largo del tiempo (más de 3 meses) y que puede ser de años. Etiopatogenia Su origen es plurietiológico, pudiendo ser debido a todos los grupos de agentes etiológicos que afectan al pericardio. Se- gún los estudios más importantes las causas específicas más frecuentes encontradas han sido el hipotiroidismo, la posti- rradiación, el fallo cardíaco derecho y algunas infecciones como la toxoplasmosis 2 . Sin embargo, casi en el 70% de los casos en el despistaje etiológico (tabla 1) no se encuentra ninguna causa 2 estando ante el síndrome de derrame pericárdico crónico idiopático que es quizás la forma más interesante y frecuente de este sín- drome. Dada su baja incidencia (2% de las afecciones peri- cárdicas) su historia natural y manejo terapéutico no ha sido bien conocido hasta hace poco. Los criterios diagnósticos de este síndrome incluyen: a) exhaustivo estudio etiológico que descarte cualquier causa incluido el estudio del líquido peri- cárdico (tabla 1), b) derrame importante cuantificado eco- cardiográficamente (más de 20 mm en saco pericárdico ante- PUNTOS CLAVE DERRAME PERICÁRDICO CRÓNICO Etiopatogenia. Síndrome cuya causa puede ser plurietiológica, pero que en el 70% de los casos es idiopático. Su incidencia es muy baja. Diagnóstico. Incluye un exhaustivo estudio etiológico que descarte cualquier causa, incluido el estudio del líquido pericárdico. Evaluación del paciente. Los síntomas y signos suelen ser muy inespecíficos e incluso ausentes, salvo por la cardiomegalia radiológica y la presencia de derrame intenso en el ecocardiograma, aunque el 25% comienza con taponamiento pericárdico. Tratamiento. Consiste en el tratamiento de la causa específica del mismo cuando exista. En el caso de derrame pericárdico crónico idiopático hay que realizar pericardiocentesis y en caso de que recidive pericardiectomía. PERICARDITIS CRÓNICA Etiopatogenia. Entidad rara aunque muy incapacitante por la dificultad al llenado de los ventrículos por un pericardio poco distensible. La etiología puede ser múltiple, siendo las causas específicas más frecuentes la tuberculosis y los antecedentes de radioterapia y cirugía cardíaca. Diagnóstico diferencial. Hay que realizarlo fundamentalmente con la miocardiopatía restrictiva, ya que las implicaciones terapéuticas son muy importantes. Aunque ningún método puede diferenciarlos por sí mismo, la ecocardiografía doppler es la técnica que más ayuda. Evaluación del paciente. En los datos clínicos y exploratorios predominan los signos de congestión venosa sistémica intensa crónica. La calcificación del pericardio en la radiografía de tórax está presente en el 50% de los casos, siendo la ecocardiografía doppler la prueba más sensible y específica. El estudio hemodinámico demuestra presiones de llenado en ambos ventrículos elevadas con morfología característica en dip plateau. Tratamiento. Consiste en una pericardiectomía total cuyo resultado es más satisfactorio cuanto más pronto se realice. Pericarditis crónica D. Mesa Rubio, M. Ruiz Ortiz, M. Delgado Ortega y M. Anguita Sánchez Servicio de Cardiología. Hospital Reina Sofía. Córdoba.