Este artículo fue publicado originalmente por la Revista Nova et Vetera de la Universidad del Rosario. Abril, 2017 DESPUÉS DE MOSUL: IRAK Y LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO Guillermo Ospina Morales El pasado 17 de octubre inició la esperada ofensiva por parte del ejército iraquí, las fuerzas kurdas, las milicias tanto chiitas como de tribus sunnitas y los Estados Unidos para recuperar la ciudad de Mosul de manos del autodenominado Estado Islámico. La toma de Mosul por parte de los yihadistas en junio de 2014 representaba el mayor éxito alcanzado por una organización terrorista, el control de la segunda ciudad más poblada de Irak permitiría que, días después de la toma, el líder de la organización terrorista, Abu Bark al-Baghdadi, hiciera la proclamación de un Califato en los territorios controlados en Irak y Siria. El año 2016 ha traído importantes retrocesos para los yihadista, las derrotas en Ramadi, Palmira, y Faluya han trazado el camino hacia Mosul y la derrota del Estado Islámico. Sin embargo, esta no es la primera vez que la organización se encuentra amenazada y al borde de su desaparición – como ocurrió en 2007. La adaptabilidad y flexibilidad que ha demostrado el Estado Islámico y el aprovechamiento del contexto socio-político de Irak y Siria le han permitidor surgir y crecer hasta convertirse en la organización terrorista más poderosa hasta el momento, por lo cual la batalla de Mosul implica tanto el reconocimiento de las capacidades adaptativas del Estado Islámico como de la transformación del escenario político iraquí. El mes de Octubre representa uno de los más negativos para la fuerzas de al-Baghdadi, no solamente su principal bastión en Irak se encuentra amenazado, sino que además el simbólico pueblo de Dabiq (Siria) ha sido tomado por fuerzas rebeldes sirias respaldadas por Turquía; si bien este pequeño pueblo no representa un gran logro en términos estratégicos, es un fuerte golpe asestado al mito apocalíptico, fundamental en la ideología del Estado Islámico – en uno de los Hadiz que se atribuyen al profeta Mahoma, el pueblo de Dabiq es el escenario de la batalla final entre los creyentes y los no creyentes - el cual también ha sido utilizado como el título para la revista en ingles de la organización. Sin embargo, a diferencia de Dabiq, Mosul – la cual también posee un importante capital simbólico para los yihadistas – presenta una batalla mucho más exigente para las fuerzas iraquíes y norteamericanas. Resumen El año 2016 ha presentado importantes pérdidas territoriales para el Estado Islámico, lo cual ha marcado el camino hacia Mosul para las tropas iraquíes y norteamericanas para la derrota del grupo de Abu Bark al-Baghdadi en uno de sus principales bastiones. Sin embargo, una derrota el Mosul no implica la total desaparición del Estado Islámico en territorio iraquí, la capacidad adaptativa del grupo ha demostrado que la operación como guerrilla es contemplada dentro de la estrategia militar del grupo, por lo cual la ofensiva militar debe estar asociada con la eliminación de los odios sectarios y la apertura política para la comunidad sunita en Irak.