1 ¿Irrupciones o recreaciones de la diferencia? Identidades étnicas y sus usos políticos en la Bolivia poscolonial Marcelo Sarzuri-Lima Investigador Instituto Internacional de Integración Convenio Andrés Bello msarzuri@iiicab.org.bo RESUMEN En un país abigarrado y atravesado por distintas formas de exclusión, el juego sobre las identidades, sus recreaciones y las formas en que ellas terminan jugando un papel político en el espacio público, es importante para mostrar los distintos caminos que recorrió el Estado en su construcción. En este juego se marcan las diversas fronteras de la participación política y las formas en que las irrupciones de la “parte sin parte” marcan el “mapa institucional” de un Estado con “proyectos o empresas políticas decimonónicas”. Por lo que preguntarse por las identidades tiene un correlato político e histórico; la identidad sobre todo étnicas y culturales- está signada por los momentos y contextos políticos, por las formas institucionales en que se mapea la diferencia y la igualdad, pero también por la forma en que las clases subalternas anclan su lucha política en esa diferencia. Palabras clave: Estado, indigeneidad, recreaciones identitarias. Introducción Cuando empecé en este curioso camino de querer ser investigador social y obviamente tener que escribirfui invitado a colaborar periódicamente en un semanario. Lo curioso del hecho fue que al no tener ninguna forma específica de firmar la columna (es decir, especificar si soy “sociólogo” o mencionar alguna filiación institucional, etc.), el editor incluyó una descripción sobre mí: “joven intelectual aymara”. Hasta ese momento no me había cuestionado sobre mi identidad cultural, de hecho pocos investigadores lo hacen, puesto que muchos de ellos no se consideran parte de sus reflexiones. Si bien mi aymaridad estaba tamizada por ser hijo de migrantes de un centro minero, ello implicaba estar en medio de múltiples contradicciones, puesto que esa identidad obrera (minera) se sostenía sobre una negación naturalizada de lo aymara, la cual reproducía prejuicios y distinciones culturales típicas de una estructura social colonial. Muchas veces terminé escuchando de familiares apreciaciones como que ellos se habían educado, se habían civilizado, habían aprendido de los ingenieros y doctoresque iban a vivir en los campamentos