4 HISPANORAMA · 157 August 2017 THEMENSCHWERPUNKT ¿Son peligrosas las narcoseries? A fines del 2016, la asociación civil mexicana A Favor de lo Mejor lanzó la campaña “No a las narcoseries”, la cual fue respaldada por el senador Zoé Robledo y la diputada Lía Limón, presidentes de las Comisiones de Ra- dio, Televisión y Cinematografía del Congreso de la Unión de México. Su objetivo era eliminar este tipo de contenidos con el argumento de que promueven la vida delictiva. Ante la imposibilidad de eliminarlos, al me- nos, buscaron limitar su horario, ya que varias producciones cuyo conteni- do central gira en torno al mundo del narcotráfico, se transmiten en horario estelar por la televisión abierta: Te- levisa, TVAzteca e Imagen Televisión (Aristegui Noticias 2016). ¿Pero realmente son tan dañinas las narcoseries? Desde que apareció hace un poco más de diez años la prime- ra narcoserie, la colombiana Sin te- tas no hay paraíso (2006), producida por Caracol TV y basada en la novela del mismo nombre de Gustavo Bolí- var, la polémica lejos de cesar se ha incrementado, de la misma forma en que han incrementado -en países tan diversos como Colombia, México, Es- tados Unidos, España y Chile- las pro- ducciones que reflejan el narcomundo y que, independiente de sus detracto- res, se han convertido en un éxito de rating. ¿En qué se basan los censuradores para desacreditarlas? La académi- ca Sayak Valencia, en un artículo en coautoría con Katia Sepúlveda (2016), asegura que las narcoseries glamuri- zan y, por tanto, naturalizan la vio- lencia. Del “fascinante fascismo” (término acuñado por Susan Sontag para referir la estética de la violen- cia en la cinematografía nazi), las producciones culturales que reflejan el México actual, han dado paso, a la “fascinante violencia”: la rentabiliza- ción del sufrimiento de las víctimas del narcotráfico, muerte televisada utilizada como técnica de seducción y control. Asimismo, y en concordancia con la opinión de la Asociación A Favor de lo Mejor, las académicas abren la discusión en torno a la identificación del espectador con modelos masculi- nos destructivos, ya que afirman, es- tos productos exaltarían la figura he- teropatriarcal del narcotraficante, en términos de poder y violencia. En el bando contrario encontramos al colombiano Omar Rincón (2011: 49), quien resalta las características po- sitivas de las narcoseries: un nuevo tipo de televisión testimonial que nos cuenta nuestra propia historia, la te- levisión como: “un espejo de la socie- dad que la produce; nos dice mucho acerca de cómo somos, imaginamos y pensamos como comunidad”. Da- niela Renjel (2016) y Aldona Bialowas Pobutsky (2010), por otra parte, re- fuerzan la idea de Rincón en el caso concreto de las narcoseries creadas por Gustavo Bolívar, el novelista-guio- nista que denuncia la injusticia social, la corrupción política y la infructuosa batalla contra el narco y que, con sus series, estaría propiciando una catar- sis mediática, la emergencia de un es- pectador emancipado que cuestiona, critica y toma conciencia respecto de los problemas nacionales. Un discurso similar ha adoptado Epig- menio Ibarra, director de la exitosa productora Argos, que ha sido respon- sable de El Señor de los Cielos, Ca- melia la Texana, Señora Acero, entre otras. Mediante un producto comer- cial rentable también es posible gene- rar contenidos profundos, la televisión puede influenciar cambios en el país: Si las telenovelas sirven para idio- tizar también pueden servir para despertar a la gente […] Esa es nuestra pretensión. Que después de cada episodio de una de nues- tras series o telenovelas o pelícu- las, tú te preguntes y ¿yo qué? y le preguntes a tu pareja ¿y nosotros qué? y te preguntes por el país y te digas ¿dónde estamos?” (RT en Español 2014). ¿Cumplen las narcoseries con el ob- jetivo propuesto por Ibarra o, por el contrario, banalizan la violencia y provocan que niños y jóvenes quieran transformarse en narcotraficantes o sicarios? En México no hay estudios contundentes al respecto. Una inves- tigación etnográfica relativamente reciente de Ferdinando Armenta sobre narcocorridos en Mexicali, concluye que los escuchas disfrutan este tipo de música porque les recuerda a los Narcoseries: machos sensibles y mujeres poderosas 1 Ainhoa Vásquez Mejías Las narcoseries son el producto estrella de la televisión actual. Acusadas de banalizar la violencia y reproducir estereotipos de género, en realidad muestran lo contrario: machos empáticos, mujeres que no son princesas y un final moral. Mediante un producto comercial rentable también es posible generar contenidos profundos, la televisión puede influenciar cambios en el país.