159 Adaptación racional de un espacio productivo: el caso de Vallecillo en el noreste 1 Alejandro González Milea Profesor-Investigador del Instituto Politécnico Nacional Este texto versa sobre las particularidades de un Real de Minas fundado en Nuevo León en el siglo XVIII, y de sus reformas practicadas en el XIX con motivo de la producción de plata. Tiene el propósito de ejemplificar los espacios asociados con varios tópicos ya tratados por los historiadores de la minería —como financiamiento, empresa y trabajo—, pero sobre todo sugerir nuevos temas de discusión sobre la arquitectura y el urbanismo industriales de México, a partir del estudio de caso en la región del noreste. En nuestro país, la minería de plata constituyó el sector principal de industria que desencadenó desde la época colonial un relevante proceso de edificación urbana y arquitectónica. Se construyeron plantas metalúrgicas, variedad de talleres y edificios para instituciones en zonas urbanas, y su habitabilidad marchó al ritmo de las bonanzas y depresiones de la producción de metales. La formación de mercados internos, y por lo tanto, la variedad de manufacturas que se establecieron en centros como Guanajuato y Zacatecas, dejaron que algunos viajeros se refirieran a ellos como ciudades eminentemente industriales. 2 Mas sólo pocos asentamientos lograron consolidar una forma de vida propiamente urbana, y después de los periodos de auge un gran número quedó deprimido o abandonado. Aunque desde el siglo XVI se emitieron variedad de ordenamientos, para finales del XVIII se adoptaron nuevas ordenanzas, con la intención de perfeccionar el desarrollo de la industria minera desde el punto de vista empresarial, técnico y laboral. Entre otras cualidades, su carácter fue enormemente progresista por conceder a la iniciativa individual la importancia que se merecía, pero también porque atribuía a ingenieros peritos las decisiones importantes en todos los aspectos técnicos, y asomaba la preocupación por asegurar el bienestar de las clases trabajadoras. 3 Aunque en aquel entonces el gobierno virreinal daba pasos que iban en contra de la constitución de gremios en la industria, se consolidaba al fin el de los mineros, tan necesario para normar en adelante una actividad que tomaría dimensión sobresaliente. Por lo anterior, desde el siglo XVI hasta el XIX se fundaron Reales de Minas y se edificaron haciendas metalúrgicas en circunstancias diversas. Factores relevantes que incidieron en sus características fueron el estatuto político de la región, el carácter empresario de los mineros y la estructura social de los conglomerados humanos para el trabajo. Se ha dicho que los Reales de Minas fueron sobre todo poblaciones improvisadas, que surgidas por la necesidad de asentar Cajas Reales, Casas de Moneda, casas de mineros y haciendas metalúrgicas, se ubicaron en un punto cercano a las minas donde se realizaba la extracción. También se formaron barrios de indios que trabajaban en las minas, como conurbaciones del núcleo central, y se estableció un lazo estrecho con ranchos y haciendas de vocación agropecuaria en su periferia. 4 1 Texto de la conferencia leída en el “Congreso Internacional: La plata en Iberoamérica, Siglos XVI al XIX”, celebrado del 26 al 30 de septiembre de 2007, en la ciudad de México. 2 Mühlenpfordt, quien estuvo en México entre 1827 y 1834, decía: El conjunto ofrece una vista tan agreste como pintoresca, refiriéndose al contraste visual que ofrecía la reunión de edificaciones institucionales e instalaciones industriales en la ciudad de Guanajuato. Véase en: Eduard Mühlenpfordt, Ensayo de una fiel descripción de la República de México, t.2, México, Banco de México, 1993, p. 345. 3 El texto de dichas ordenanzas refiere peritos facultativos de minas, peritos beneficiadores, y agrimensores o medidores de minas. Véase en: Ordenanzas de la minería de la Nueva España formadas y propuestas por su Real Tribunal, María del Refugio González (Estudio y edición), México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1996, pp. 185-187. 4 Entre otras referencias pueden citarse las siguientes: Ramón Gutiérrez, Arquitectura y urbanismo en Iberoamérica, Madrid, Ediciones Cátedra, 2002, pp. 82 y 83; Peter Gerhard, La frontera norte de la Nueva España, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1996, pp. 45 y 46; y Robert C. West, The mining community in northern New Spain: The Parral mining district, Berkeley and Los Angeles, University of California Press, 1949, pp. 3 y 4.