> Instalación submarina. Generalmente, el petróleo, el gas y el agua fluyen desde el pozo hacia el árbol de produc- ción submarino y desde allí al conector, el colector y la línea de flujo antes de llegar finalmente a un tubo ascen- dente que los envía a la superficie para su procesamiento. Las muestras de fluido de yacimiento presurizadas, recolectadas en agujero descubierto (extremo superior izquierdo), serán analizadas en la superficie para caracte- rizar las propiedades físicas de los fluidos. Un sistema de bombeo electrosumergible (ESP, por sus siglas en inglés) en un pozo terminado (primer plano, extremo inferior izquierdo) impulsa los fluidos de yacimiento miles de pies hacia arriba hasta llegar al cabezal de producción y más allá del mismo. Los árboles de producción submarinos situados por encima de cada pozo terminado contienen las válvulas de control de presión y los orificios de inyec- ción química. Un conector de línea de flujo transporta los fluidos producidos desde cada árbol de producción sub- marino hasta el colector, que mezcla la producción de los pozos antes de enviarla por la línea de flujo hasta una plataforma. Una bomba de refuerzo submarina, ubicada aguas abajo del colector, bombea los fluidos producidos a lo largo de la línea de flujo y por el tubo ascendente, hasta la cubierta de producción de la plataforma. Las líneas umbilicales que parten de la plataforma vuelven a un arreglo de terminación de líneas umbilicales submarino antes de ramificarse para llegar a cada uno de los pozos y luego al colector. Las líneas umbilicales suministran energía eléctrica e hidráulica, para las funciones de control de los cabezales de producción o los colectores y proveen los productos químicos para suprimir la formación de incrustaciones e hidratos en la corriente de producción. Las líneas umbilicales también transmiten las comunicaciones bidireccionales y las instrucciones de control entre la plataforma, el cabezal de producción y los dispositivos de fondo de pozo. En esta ilustración, la producción de cada pozo es distribuida a través de un medidor de flujo multifásico instalado en el colector. 4 Oilfield Review Desarrollo submarino desde el medio poroso hasta el proceso Amin Amin Mark Riding Randy Shepler Eric Smedstad Rosharon, Texas, EUA John Ratulowski Shell Global Solutions (US Inc.) Houston, Texas Por su colaboración en la preparación de este artículo, se agradece a Hussein Alboudwarej, Moin Muhammad y Shawn Taylor, Edmonton, Alberta, Canadá; Kunal Dutta-Roy, James Garner y John Kerr, Rosharon, Texas; y Lorne Simmons, Sugar Land, Texas. CHDT (Probador de la Dinámica de Formación de Pozo Entubado), FloWatcher, LFA (Analizador de Fluidos Vivos para la herramienta MDT), MDT (Probador Modular de la Dinámica de la Formación), MultiSensor, OCM (Monitor de Contaminación de Aceite), OFA (Analizador Óptico de Fluidos), Oilphase-DBR, PhaseWatcher, PIPESIM, Sensa, Vx, WellWatcher y XLift son marcas de Schlumberger. A medida que las compañías petroleras incursionen en aguas más profundas, los operadores podrán observar que el descubrimiento de petróleo y gas constituye la parte fácil; el verdadero desafío radica en trasladar los fluidos producidos desde el yacimiento hasta la instalación de procesamiento. Para reemplazar reservas de los campos petrole- ros que poseen en las plataformas continentales, las compañías de exploración y producción de todo el mundo están recurriendo a las áreas pros- pectivas de aguas profundas. Estas áreas a menudo requieren que un operador fabrique una instalación de procesamiento flotante y la traslade a la concesión antes de iniciar la pro- ducción. Sin embargo, algunos yacimientos sencillamente no son suficientemente grandes como para justificar el costo que implica una instalación de procesamiento dedicada. En vez de descuidar esos campos, los operadores pue- den aprovechar la infraestructura existente mediante la vinculación de la producción de campos marginales a las plataformas que prestan servicios a otros campos. Los operadores cuyos campos petroleros han madurado más allá de la producción pico adoptan un enfoque similar. Con capacidad de producción excedente dispo- nible en sus plataformas, estos operadores probablemente procuren alojar la producción de otros campos petroleros; incluso de otras com- pañías. Para llegar a las instalaciones de procesa- miento, la producción proveniente de yacimientos remotos debe fluir a través de conectores, colectores, líneas de flujo y tubos ascendentes diseñados para tolerar las presio- nes, temperaturas y corrientes que existen en los océanos profundos (próxima página). No obs- tante, las distancias que recorren los empalmes a lo largo de varias millas no están libres de problemas. Los hidrocarburos en los que predo- minan las fracciones pesadas a menudo poseen alta viscosidad; el transporte de estos fluidos desde los yacimientos de aguas profundas puede resultar dificultoso. Cualquier número de facto-