1 Economía y ciencias biológicas: aspectos metodológicos Ricardo F. Crespo (IAE y Conicet) Introducción En cada época de la historia ha brillado una ciencia “estrella” que tanto ha dependido como colaborado en la conformación de lo que los alemanes llaman la Weltanschaung o visión del mundo vigente en ese momento. Es propia de la psicología humana la tendencia a buscar explicaciones simples y unificadoras, a costa o a pesar de que a veces puedan resultar indebidamente reduccionistas. Primero fueron los mitos. Cuando en la antigua Grecia comenzó a prevalecer la racionalidad en la explicación de los fenómenos, aparecieron otras explicaciones más lógicas pero a veces también reduccionistas. Los pitagóricos pensaban que todo se podía explicar mediante relaciones matemáticas. En épocas posteriores fueron nociones metafísicas o teológicas, luego la física en sus diversas formas. Hoy día prácticamente nadie duda de que la evolución de la materia puede dar cuenta de toda la realidad. Este modo de ver la realidad es denominado fisicalismo o naturalismo. Ambos ‘ismos’ tienen diversas variantes más o menos estrictas, pero la idea de fondo es la misma: la realidad comienza y acaba en lo material: es lo que los filósofos denominan ‘physical closure’. En el ámbito humano, la ciencia estrella es la neurociencia y se piensa que el cerebro, producto de la evolución, es el causante, mediante la interacción química de sus partes, de todos los fenómenos humanos. Por tanto, su explicación debe buscarse en dichas interacciones neurales. Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla. Los resultados de una encuesta reciente sobre las opiniones de filósofos profesionales anglosajones (David Bourget y David Chalmers 2014) resultan sorprendentemente contrastantes con las afirmaciones anteriores. Mientras el reduccionismo biológico dejaría fuera de combate a la libertad humana, sólo un 12,2% de los filósofos consultados la niegan. Sólo un 16.9% sostienen una visión biológica de la identidad personal (seríamos más que biología), y, al mismo tiempo, un 56.5% sustenta una posición fisicalista acerca de la mente humana, lo que significa que un