HISTORIA DE GENESTOSO Introducción En el verano de 1971, estando de vacaciones en Genestoso, se me ocurrió revolver entre papeles y documentos que había en un arcón del hórreo. La mayor parte eran casi ilegibles porque habían perdido la nta, por lo amarillento del papel y por lo intrincado de la letra 1 . Así que tuve que contentarme con hacer conjeturas a parr de parte del material que tenía a mi disposici6n. En principio pensaba únicamente en aclarar la línea de parentesco de mis antepasados, pero después, por curiosidad, consideré interesante tratar de conjeturar como evolucionó el pueblo y cuales pudieron ser sus orígenes. En aquel momento tropecé con la dificultad de contar con muy pocas fuentes de consulta, de manera que había considerables lagunas. Hice un borrador a máquina y lo guardé. Casi cuarenta y cinco años después desempolvé el borrador y empecé a buscar por Internet aspectos que pudieran completar aquél borrador. Fruto de este trabajo son estas hojas que no pueden ser tomadas más que como una aproximación de un curioso aficionado a la historia y la sasfacci6n personal de conocer más sobre aspectos familiares que me son queridos. Ahora, que todo es inmediato, creo que aún ene importancia pararse a pensar que hubo antes. Antes hubo otras personas que vivieron su vida y que en algún momento desearon que, a su muerte, sus descendientes tuviesen recuerdo de ellas. Estas notas no pueden ser un pequeño homenaje a ellas sin las cuales mi vida no hubiera sido posible, como se dice en las entregas de premios de cine o de teatro. Entre ellas hago mención especial a Lázaro Riesco que a finales del XIX me allanó mucho el camino para poder interpretar los documentos que han servido de base para la segunda parte de estas notas. Esa segunda parte se deene deliberadamente en la historia de mis padres. ¿Porqué? Porque no tengo la distancia necesaria en el empo, ni la imparcialidad necesaria para valorar a personas que me son muy queridas. Los hijos no pueden hablar con discreción de los padres. Los nietos, tal vez. Yo tuve la desgracia de no conocerlos. En resumen, que les dejo tarea a los que vienen detrás de mí. Que ellos completen la historia. Madrid, abril de 2016 1 Los documentos más anguos están escritos con el po de letra procesal. Este po de letra es tan enrevesado que hasta Santa Teresa, Luis Vives o el propio Cervantes expresaron sus quejas por su uso. 1