Clásico y porteño. Ruptura de las isotopías estilísticas y afán universalizador en la dramaturgia marechaliana. A propósito de Polifemo (1948) Marisa Martínez Pérsico Università degli Studi Guglielmo Marconi - Università di Roma «La Sapienza» - Università di Macerata El año 1948 signiica, en la producción artística de Leopoldo Marechal (Buenos Aires, 1900-1970), la inauguración de una marcada pulsión dramá- tica. Hasta el momento, el escritor había publicado muchas obras de poesía, y había concluido la laboriosa redacción de Adán Buenosayres, editada ese mis- mo año. En 1948 escribe su pieza Don Juan, este mismo año también fecha Polifemo; en 1951 y 1952, se estrenan Antígona Vélez y Las tres caras de Venus, respectivamente. En 2012 conocimos Alijerandro, editada en Madrid por Del Centro Editores, pero escrita entre 1950 y 1955. De La batalla de José Luna, que fue estrenada en el año 1967, no contamos con precisiones cronológicas idedignas en lo que concierne a la fecha de redacción. Esta profusión teatral obedece a la voluntad programática de Marechal de utilizar el teatro en un sentido didáctico, como vehículo de estudio y proyec- ción de temas nacionales, muchas veces partiendo de fuentes clásicas como estrategia para hacer más visibles las particularidades de la cultura-meta, fun- dándose en la presuposición de la recepción de un lector/espectador avezado y con una biblioteca lo suicientemente amplia que le permita reponer a carta ca- bal los diálogos polifónicos que operan de subtextos. Es en los desvíos del tex- to-fuente donde muchos dramas marechalianos –como Antígona Vélez, Don Juan o Polifemo– adquieren un valor de ideologema, entendiendo ideologema como la articulación de los contenidos de la conciencia social que adquieren manifestación discursiva y que condensan el pensamiento dominante de una determinada sociedad en un momento histórico: Todo producto ideológico […] es parte de la realidad social y material que rodea al hombre, es momento de su horizonte ideológico materializado. Más allá de lo que una palabra signiique, lo importante es que siempre establece una relación entre los individuos de un medio social más o menos extenso […], la signiicación no existe sino en la relación social de la comprensión,