En Busca del “Toque Humano” James Gerard Duffy ITESM, Campus Morelia 28 mayo de 2018 Introducción Quiero agradecer al Dr. Martín López Calva la invitación para dar un seminario sobre el tema el “toque humano” en una formación integral. Para mí es un honor y un placer compartir con ustedes lo que ha significado, tanto dentro de la actividad académica como fuera de ella, la búsqueda de este “toque humano,” una expresión que viene del filósofo-economista Bernard Lonergan, SJ. 1 Lo que les voy a compartir ha sido inspirado por Lonergan, tanto en su obra Filosofía de la educación como en las otras obras donde él logró identificar el método empírico generalizado, basado en la “auto- apropiación,” como el método adecuado para investigadores en las ciencias básicas, las humanidades y las ciencias sociales. La obra de Lonergan me ha impactado y sigue impactándome de una manera innegable, pero lo importante para buscar y cultivar el toque humano, tanto en nosotros mismos como en nuestros alumnos, es lograr ser un “no-discípulo” por apropiar nuestra propia indagación inteligente y nuestros propios actos de intelecto, nuestra propia reflexión crítica, nuestro juicio y decisión. Así podemos, en cierto modo, lograr una independencia, es decir no depender de las “autoridades”—Aristóteles, Kant, Descartes, Heidegger, Lonergan, Foucault, Levinas o quien sea. a) Principios primeros: “Te voy a contar mi vida” Soy yo quien ha hecho mi vida Y si de nuevo yo empezara Sé que de nuevo lo haría Perdí, dudé, reí, lloré y me equivoqué Mi vida ha sido así siempre entre el mal y el bien Creí, dudé, reí, lloré y me equivoqué Aun me equivoqué Te voy a contar mi vida Perdí, gané, sufrí, caí y me levanté 1 “Proporciona unos antecedentes sólidos para todas la especializaciones, asegurando que la gente tenga el toque humano junto con esa especialización. Es una base con la cual el hombre educado [o la mujer educada] puede pasar su tiempo ocio, su tiempo como estudiante y su vida posterior, hasta la prosecución de cualquier conocimiento especializado que le interese.” Bernard Lonergan, Filosofía de la educación, México: Universidad Iberoamericana, 1998, 289.