1 Desbordamientos: Arte político contemporáneo en Colombia ---------------------------------------------------------------------------------------------------------- Ruben Yepes A partir de obras de Juan Manuel Echavarría, el grupo ekolectivo, Ludmila Ferarri y Fernando Arias, este artículo se pregunta por el potencial político del arte contemporáneo en el contexto colombiano. La tesis central es que, en obras como las consideradas, la potencia política de lo estético se torna relevante en la medida en que las prácticas artísticas instauran relaciones contextuales que comunican el campo institucional del arte con otros ámbitos culturales y sociales; esto no implica la denegación de los espacios institucionales del arte; más bien, señala la necesidad del artista de ubicarse estratégicamente en los bordes de los mismos. A veces pareciera que imperara una despolitización de lo político en el arte contemporáneo, cuyos discursos hegemónicos, típicamente, insisten en confiar la potencia transformativa del arte, ora a las cualidades formales del objeto artístico, ora a su „contenido„ 1 . En Colombia, este ha sido el caso en buena parte del arte “político” que ha surgido a partir de la década de los 80 2 . Sin embargo, deseo resaltar cuatro casos de artistas colombianos en cuya obra la relación entre arte y política señala en una dirección diferente: Juan Manuel Echavarría, el grupo ekolectivo, Ludmila Ferrari y Fernando Arias 3 . Por un lado, el trabajo de estos artistas es significativo como arte en un sentido institucional; por otro, funciona en un nivel micropolítico como una forma de agencia que se puede comprender bajo el término „acción directa‟ propuesto por el antropólogo David Graeber (2009): una forma de intervención que busca resultados transformativos específicos en vez de acciones meramente simbólicas. 1 1 En mi libro La política del arte: cuatro casos de arte contemporáneo en Colombia insisto, a través de un estudio del arte de Doris Salcedo, en que el arte “político” auspiciado por los discursos hegemónicos del arte contemporáneo no tiene en cuenta las relaciones contextuales en las cuales se inscribe y que la obra misma instaura, de tal modo que desconoce el núcleo fundamental de las potencialidades políticas del arte. Ver: Yepes (2012). 2 Para una visión histórica general de la relación entre arte y política en el arte contemporáneo colombiano, ver: Roca y Suárez (2012). 3 Claro, se trata de una selección más o menos arbitraria. En ningún caso debe entender el lector que estos cuatro artistas son políticos en algún modo privilegiado frente a otros de características similares a las que este trabajo describe; sencillamente, son buenos casos de estudio y un punto de entrada a mi reflexión sobre el arte político.