Las técnicas constructivas de la prehistoria reciente en el Valle del Duero H. J. Fonseca de la Torre J. A. Rodríguez Marcos Las soluciones arquitectónicas empleadas durante la Prehistoria Reciente en el Valle del Duero siempre han sido un tema esquivo debido a una serie de fac- tores comunes a todo este período que han contribui- do a crear entre la comunidad arqueológica una ima- gen de soluciones temporales de escasa consistencia. En primer lugar, el total arrasamiento del nivel de ocupación presente en la mayoría de los yacimientos intervenidos tiene como consecuencia que sólo se ha- yan conservado las estructuras negativas de estos asentamientos, los conocidos como «campos de ho- yos». Entre esos hoyos, la mayoría interpretados como silos o basureros, se pueden encontrar hoyos de poste que en algunos casos formas el perímetro reconocible de alguna cabaña. También se han docu- mentado algunas cubetas de muy difícil interpreta- ción debido a la parquedad de los materiales recupe- rados. El arrasamiento de este nivel de ocupación se ha atribuido tradicionalmente a la labor del campo, una actividad milenaria en esta zona que nos ocupa, aunque ha sido la reciente mecanización del campo la que ha perpetrado la mayoría de estas destruccio- nes. Es por ello que los estudios realizados hasta fe- chas muy recientes se han limitado a trabajos de re- copilación de las escasas evidencias existentes (Bellido 1996). En segundo lugar, los materiales empleados en la erección de las viviendas fueron el barro y la madera, materiales perecederos que por lo general no se con- servan en el registro arqueológico ya que el primero revierte a su estado original con cierta facilidad y la madera se descompone en condiciones normales. Sólo en aquellos lugares donde la estructura ha esta- do sometida a un proceso de combustión se ha podi- do conservar restos de barro endurecido procedente de las paredes así como restos de madera carboniza- da. Los hallazgos de estos materiales acostumbran a producirse en el interior de los hoyos anteriormente mencionados. Estas vicisitudes conllevan la pérdida de la prácti- ca totalidad de los datos referentes tanto a la distribu- ción interna de las viviendas como al modelo de po- blamiento, lo que ha llevado a interpretaciones referentes un modelo de poblamiento caracterizado por la estacionalidad y las viviendas endebles que sólo hasta fechas recientes ha entrado en discusión (García Barrios 2007). A partir de las estructuras negativas y los fragmen- tos de barro endurecido conservados se pueden cono- cer bastantes aspectos sobre la tecnología constructi- va y su evolución a lo largo de este período. Asimismo, la ubicación de los yacimientos en el en- torno nos habla de unas necesidades que fueron mu- dando con el paso del tiempo. EL POBLAMIENTO CALCOLÍTICO Las evidencias más antiguas de estructuras habitacio- nales corresponden al período Neolítico, aunque des- tacan por su parquedad ya que se trata de un único ejemplo documentado inmediatamente al sur del dol- Actas Vol. 1.indb 569 Actas Vol. 1.indb 569 13/11/17 9:46 13/11/17 9:46