Gorham (Gibraltar): Una cueva santuario durante la antigüedad JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ LÓPEZ, MARÍA CRISTINA REINOSO DEL RÍO, FRANCISCO GILES PACHECO, CLIVE FINLAYSON Y ANTONIO SANTIAGO PÉREZ. Socios de SEDECK. Gibraltar Caves Project. Gibraltar Museum, 18-20, Bomb House Lane. Gibraltar. Desde tiempos remotos los hombres han identificado a los protagonistas de sus creencias con diversos fenómenos naturales. De este modo, los acciden- tes geográficos, algunos tipos de rocas y por supuesto las cuevas, fueron revestidas de un carácter sagrado. Cuando distintos pueblos ribereños inicia- ron su expansión por el Mediterráneo y las comunicaciones entre ambos extremos del Mare Nostrum se hicieron constantes, los navegantes sacraliza- ron las islas, cabos y promontorios costeros que eran prácticos para sus peri- plos. La existencia de estos lugares sagrados nos ha sido transmitida por autores griegos y romanos de época clásica. De esta forma conocemos la existencia en el entorno de Gibraltar, la antigua Calpe, de templos y altares dedicados a Hércules situados en dos islas o dos prominencias rocosas en la orilla europea y africana, y otra isla llamada de la Luna con un templo consa- grado a la diosa Hera. En el ámbito de la investigación, sin duda Gorham’s Cave tiene la primacía entre más de 160 cavidades catalogadas del Peñón de Gibraltar. Su denomi- nación se debe al capitán A. Gorham que en enero de 1907 desobstruyó una galería lateral de unos treinta metros, según consta en el graffiti de su cabe- cera, dando nombre a toda la cueva. La importancia como yacimiento arqueo- lógico no se dio a conocer hasta la primera excavación de Alexander y Monke entre 1945 y 1948. Posteriormente, J. d’A. Waechter realizó varias campañas de excavaciones entre 1948-1950 y 1951-1954. El estudio que hizo W. Culi- can de los hallazgos orientalizantes casi veinte años después, supuso la pri- mera aportación importante al conocimiento del santuario de Gorham, en un momento de auge de los estudios sobre la presencia fenicia en Iberia. Esta primera etapa de las investigaciones no se cerraría con los trabajos de Waechter, sino que a fines de los cincuenta se hicieron también unos sonde- os en el fondo de la galería interior; la cerámica de esta intervención fue inventariada y clasificada por C. Topp en agosto de 1958, según manuscrito del Museo de Gibraltar. Posteriormente se realizaron otras remociones a car- BOLETÍN Nº2 SEDECK / AÑO 2001 / SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ESPELEOLOGÍA Y CIENCIAS DEL KARST 16 Figura 1: Entrada de la Cueva de Gorham.