Alexander Sutherland Neill Alexander Sutherland Neill (Forfar, 17 de octubre de 1883 – Aldeburgh, 23 de septiembre de 1973) fue un educador progresista escocés, artífice y fundador de la Escuela de Summerhill (1950); considerado como uno de los centros pioneros de la educación en libertad. Su descontento con la pedagogía convencional oficial británica le llevaría hasta Alemania en 1921, donde desarrolló los métodos que, tras su regreso a Inglaterra, dieron carácter a la Escuela de Summerhill. Tras innumerables vicisitudes a lo largo de tres cuartos de siglo, fue finalmente reconocida por la Ofsted inglesa en 2007 y, poco después, premiada por las Naciones Unidas. Trabajo como maestro en el sistema público, pero pronto surgió su descontento con la educación tradicional. Ante lo cual, este educador escocés defendía el fin de la jerarquía y la rigidez, como medio de formar individuos libres y creativos. El contexto en que se desarrollo su pensamiento se sitúa después de la Primer Guerra Mundial, en donde doctrinas totalitarias como el fascismo, el nazismo y el comunismo provocaron que diversos pensadores clamaran por la libertad de pensamiento y de acción. Hombre práctico y poco afecto a las teorías, desarrollo sus ideas pedagógicas basándose en el filósofo humanista Jean Jaques Rousseau (1712-1778) quien creía e la bondad innata del hombre. Así como los estudios de psicoanalistas como Sigmund Freud (1856- 1939) y Wilhelm Reich (1897-1957), lo llevaron a delinear su sistema educativo. Para Neill, la educación debía trabajar básicamente con la dimensión emocional del alumno, para que la sensibilidad sobrepasara siempre la racionalidad. Él creía que la racionalidad con los padres, con su natural sobreprotección, impedía que los hijos desarrollaran la seguridad suficiente para reconocer el mundo, y sea de forma intelectual, emocional o artística. Por eso, los alumnos de la escuela Summerhill, de la cual fue fundador, tenían que permanecer allí y recibían la visita de sus padres de forma esporádica. Una frase resume esto “los creadores aprenden lo que desean aprender. No sabemos cuanta libertad de creación matan las salas de clase”. Esta escuela se convirtió en icono de las pedagogías alternativas al concretar un sistema educativo en el que lo importante es que el niño tenga libertad de elegir y decidir qué aprender, y con esa base, desarrollarse a su propio ritmo. Este autor mencionaba que su método fuese utilizado como remedio para la infelicidad causada por la represión y por el sistema de modelo de impuestos por la sociedad de consumo, por la familia y por la educación tradicional. Para él trabajar con alegría y vivir positivamente representaba el éxito. Su célebre frase ejemplifica lo anterior “Preferiría ver que una escuela produce un barrendero feliz, antes que un erudito neurótico”. Para este autor, los niños eran naturalmente sensatos, realistas, buenos y creativos. Y si eran educados sin