FILOSOFÍA nº 179 | 01/11/2011 Maestro y discípulo Rafael Domingo José Luis Martí, Philip Pettit A POLITICAL PHILOSOPHY IN PUBLIC LIFE. CIVIC REPUBLICANISM IN ZAPATERO’S SPAIN Princeton University Press, Princeton y Oxford El difícil momento que atravesamos probablemente impida que este libro, sugerente y valioso, alcance el éxito pretendido. Se trata de una versión inglesa, adaptada y ampliada, de la obra de Philip Pettit Examen a Zapatero. Balance del gobierno socialista (Madrid, Temas de Hoy, 2008, con traducción del propio José Luis Martí). Su objetivo es la difusión, a escala global, de la teoría sobre el republicanismo cívico del conocido filósofo irlandés, aplicada a la realidad política española por José Luis Rodríguez Zapatero desde su toma de posesión en 2004 como presidente del Gobierno. La adaptación de la obra de Pettit ha sido realizada con acierto por José Luis Martí, profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad Pompeu Fabra y fellow del Center for Human Values de la Universidad de Princeton (2008-2009). Él es autor del primer capítulo («The Spanish Context») y coautor con Pettit del quinto («Giving Philosophy a Public Life»). Síntesis intelectual del republicanismo teórico contemporáneo, el núcleo de la doctrina de Pettit, expuesta ya en su ensayo Republicanism. A Theory of Freedom and Government (Oxford, Clarendon Press, 1997), consiste en la concepción de la libertad como ausencia de dominación o dependencia, opuesta, por tanto, a la existencia de cualquier poder arbitrario, sea público o privado, que pueda obstaculizar o interceptar la actuación de los ciudadanos. Aun partiendo, como el liberalismo, de un concepto negativo de libertad, genuinamente romano y desarrollado por el humanismo cívico y las revoluciones norteamericana y francesa, esta teoría se diferencia del liberalismo por cuanto considera que la libertad se protege principalmente luchando contra la arbitrariedad y no solo evitando las posibles interferencias y controles del Estado. De esta manera, Pettit desafía al liberalismo en su propio terreno de juego, desde la libertad, y no desde la igualdad, como viene haciéndose desde el socialismo clásico. Para el republicanismo cívico de Pettit, lo definitivo no es la interferencia misma, sino la capacidad fáctica de poder ejercer arbitrariamente la interferencia. En este sentido, la ausencia de dominación es caucional. Pettit otorga una importancia al Estado muy superior al liberalismo. Según él, la acción coactiva del Estado no solo no menoscaba, sino que salvaguarda la libertad ciudadana, siempre que cumpla con la condición de no arbitrariedad. Para ello es imprescindible que se entregue el control del gobierno (kratos) al pueblo (demos), quien ha de organizarse democráticamente conforme al patrón de una constitución mixta, tan apreciada por el republicanismo. Página 1 de 3