ideas y valores • vol. lxvi • suplemento n. o 3 • 2017 • issn 0120-0062 (impreso) 2011-3668 (en línea) • bogotá, colombia RESEÑAS http://dx.doi.org/10.15446/ideasyvalores. v66n3Supl.65701 Colin Klein. What the Body Commands. he Imperative heory of Pain. Cambridge, ma: mit Press, 2015. 210 pp. i Uno de los proyectos de la ilosofía de la mente contemporánea es el de la natu- ralización de la experiencia consciente. Este proyecto consiste en responder a la pregunta de cómo encaja la riqueza del mundo mental consciente, su particular subjetividad y su dimensión privada, en nuestra visión cientí ica del mundo. La agenda cognitivista ha dado varios pasos en dirección a ese objetivo. Tal es el caso de la experiencia visual consciente a la que se ha identiicado con estados provistos de contenido representacional indicativo, es decir, estados que informan al organismo acerca de algunas propiedades físicas del mundo ( cf. Dretske 1995; Tye 1995, 2000). Sin embargo, para el caso del dolor tal contenido indicativo dejaría algo impor- tante por fuera. El dolor, a diferencia de modalidades sensoriales como la visión y la audición, motiva a los organismos de manera directa a hacer algo. Su carácter motivacional lo distancia de estos esta- dos sensoriales y, por tanto, el contenido del dolor puede ser distinto al contenido indicativo de tales modalidades percep- tivas. Tal es la premisa inicial de What the Body Commands. En él, Colin Klein deiende a profundidad la tesis que ya ha presentado desde hace varios años: el contenido del dolor tiene la forma de un imperativo ( cf. 2007, 2010, 2012). Al sufrir una lesión, los dolores, en lugar de informar describiendo las propiedades físicas del daño tisular, dan una orden motora al organismo conducente a su protección corporal. De esta manera, Klein explica varios aspectos del dolor, y ofrece solución a algunos rompecabezas acerca de la experiencia dolorosa. El libro puede dividirse en tres par- tes. En la primera, capítulos 1 al 4, Klein caracteriza el fenómeno que explicará, expone los presupuestos de los que parte y presenta a grandes rasgos el impera- tivismo y sus recursos teóricos. En la segunda, capítulos 5 al 9, el autor presenta con detalle el contenido del dolor y cómo este da cuenta de los diversos rasgos de la experiencia de dolor. La tercera, capítulos 10 al 14, es un poco miscelánea y en ella el autor motiva su teoría de diversas mane- ras, ya sea presentando cómo da cuenta de casos difíciles como la asimbolia al dolor y los placeres masoquistas, o argumen- tando por qué otros tipos de contenido no tienen el mismo poder explicativo. En esta reseña me concentraré en la prime- ra parte, me ocuparé un poco menos de la segunda, me referiré brevemente a la tercera y haré unos comentarios inales en los que presento una preocupación respecto a la caracterización que hace Klein del dolor en tanto que objeto a explicar por su teoría. ii Klein conigura el fenómeno que va a explicar a partir de dos tesis. La primera