56 | CIENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES Asociatividad en las mujeres tejedoras paraguayas en el distrito de Yataity, Guairá, Paraguay Selva Olmedo Barello 1 , Dahiana Ayala 1 , Marcela Achinelli 1 _________________ 1. Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. Este trabajo fue publicado en la Revista Internacional de Investigación en Ciencias Sociales, Vol. 12 nº 1, julio 2016, pág. 43-60. E-mail: machinellib@gmail.com DOI: 10.26885/rcei.foro.2017.56 Resumen Introducción: El trabajo de artesanía está caracterizado por ser un oicio familiar que se transmite de generación en generación. Una caracterísica de este ipo de trabajo, realizado mayoritariamente por la población femenina, posibilita a éstas desarrollarse paralelamente a cualquier otra acividad. Para las mujeres que viven en las zonas rurales las acividades rentables ienen un diícil acceso, por lo cual el trabajo de artesanía adquiere una dimensión importante. A parir de los años noventa, han crecido en los países lainoamericanos los ingresos y empleos rurales no agrícolas. La Comisión Económica para América Laina en el 2000, esimaba que 9 de 11 países entre el 65 y el 93% de las mujeres que vivían en zonas rurales paricipaban en acividades no-agrícolas. En Paraguay la insitución encargada del fomento de artesanía es el Insituto Paraguayo de Artesanía (IPA). Según el IPA, existen 2.323 productores de bienes culturales (tejidos y bordados tradicionales), donde el 71,7% produce prendas en Ao Po’i, el 18 % produce el bordado en Ñanduí y el 10,3% produce bordado en Algodón o Encaje Ju. El Ao Po’i se produce en las ciudades de Villeta, Carapeguá, Pirayú, Asunción y el mayor exponente es el departamento de Guairá (Yataity es considerado cuna del ao po’i). En términos absolutos 1.666 artesanos trabajan el rubro de Ao Po’i, el 97,7% son mujeres y el 2,3% son hombres. Del total de productores de prendas de Ao Po’i, el 85,4% se concentra en el departamento de Guairá, el 12,2% en Central y el 2,5% en Cordillera. La producción y la comercialización de bienes culturales puede considerarse una alternaiva para que las mujeres puedan obtener ingresos y lograr la autonomía económica, además de generar procesos de asociaividad entre las mujeres. En este senido, el movimiento cooperaivo en Paraguay se ha consolidado después de la crisis inanciera del 1995; y luego del 2000 se visualizan otras formas de cooperaivismo, entre las cuales se encuentran las cooperaivas de trabajo. Las cooperaivas especializadas de trabajo se consituyen con el in de dar empleo a sus asociados; las personas se asocian para prestar algún servicio, producir bienes o ejecutar obras. Si bien en el país existen antecedentes de intentos de