LOS PUERTOS NOVOHISPANOS DURANTE LOS HABSBURGO: SU PAPEL EN LOS CIRCUITOS COMERCIALES MUNDIALES Y SUS EFECTOS EN LA ORGANIZACIÓN ESPACIAL. Lourdes de Ita 1 Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo Desde los primeros registros historiográficos y de la navegación occidental, el Mediterráneo fue el “Gran Mar”; el “Yâm” 2 de los hebreos, el “Thalassa” 3 y “Pelagos” 4 de los griegos. Fue el corazón, el centro en torno al cual, diversas etnias y civilizaciones poblaron sus riberas y surca- ron sus aguas con infinidad de mercancías, transportando noticias, costumbres y lenguas desde tierras lejanas. Este “mar de en medio de la Tierra” representó para esos pueblos diversos, el “Mare nostrum”, circunscrito por el sur de Europa, el oeste de Asia y el “Magreb”, resguarda- do por las columnas de Hércules, tras de las cuales, no había más allá. Desde la época clásica y hasta fines del siglo XV, el Mediterráneo fue el pivote geopolítico del mundo occidental. Cuando el Estrecho de Gibraltar fue franqueado por los viajes que con vía occidente inauguró Colón, se supo que sí, que había otras tierras, que había otras gentes, que sí había más allá. Se tuvo por cierto que el “Mar Océano” también podía ser navegado. La consciencia europea de la existencia de América, trajo consigo un cambio paulatino en cuanto al valor geopolítico de las zonas estratégicas medievales del Viejo Mundo. De las galeras y de los puertos del Mediterráneo, los ejes pivotales de Europa se correrían hacia el occidente, ejerciendo los reinos de la Europa Atlántica, y en particular los de la Península Ibérica, el mayor peso en el nuevo escenario geográfico, económico y político. 99 1 Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México. Profesora-Investigadora Titular loudeita@yahoo.com.mx 2 Yâm: Rumbo al mar, hacia el oeste, el oeste, el mar occidental.. Es interesante notar cómo todas estas acepciones se derivan de la localización geográfica de Palestina en relación al Mediterráneo, lo cual muestra la presencia coti- diana de este elemento en la vida del pueblo hebreo. DOUGLAS, J.D., y HILLIER, N., (Directores), Nuevo Diccionario Bíblico, Primera edición en castellano, Barcelona, Buenos Aires, La Paz, Quito, Ediciones Certeza, 1991, 1479 pp., (Traducido de la segunda edición inglesa de The New Bible Dictionary, 1982). 3 £·Ï·ÛÛ·: El mar. Ibid. 4 èÏ·ÁÔ˜: El mar abierto, alta mar. Ibid.