111 En 1910, Antonio Blázquez (Blázquez y Delgado-Aguilera, 1911, 2:143- 147) identificó el valle de la Fuenfría como el lugar de paso de la calzada romana descrita en la vía XXIV hispánica del Itinerario de Antonino, por la Sierra de Guadarrama. En la Real Academia de la Historia se guarda una carpeta (Blázquez y Delgado-Agui- lera, 1911) en la que, además de las fotos, una de las cuales se publicó en su artículo, Blázquez adjuntó un detallado mapa, escala 1:5.000, y hecho mediante levantamiento topo- gráfico, de la cañada empedrada de la Fuenfría, que él identificó como la calzada romana. La romanidad del camino venía avalada para el investigador precisamente por el hallazgo de dos miliarios romanos en la zona de Las Dehesas, 700 metros al N del Puente de la Venta, uno del s. III, depositado hoy en el Museo Arqueológico Regional y otro del IV, en el Museo Arqueológico Nacional. Pero el mismo Blázquez planteaba en su artículo (Blázquez y Delgado-Aguilera, 1911, 2:143-147) la no romanidad de los cuatro puentes existentes en la vía (el del Regajo, el de la Venta, el del Descalzo y el de Enmedio) que no corresponden en absoluto a la técnica romana y, sin embargo, están perfectamente imbricados con la calzada que pasa sobre ellos. A pesar de ello hasta ahora se había considerado por la mayoría de los investigadores que la actual cañada empedrada, aunque reparada posiblemente en época borbónica, había aprovechado el trazado de la anterior calzada romana. En el año 2000, después de un encuentro en el V Congreso de Caminería Hispánica de Va- lencia con Isaac Moreno y de la publicación por Javier Rivas (Rivas López, 2000: 35) de un ar- tículo en el que se llamaba la atención sobre la posible antigüedad del Camino Viejo a Segovia, que va por el lado occidental del Valle de la Fuenfría, nos aventuramos a proponer (RODRÍGUEZ Morales, Moreno Gallo y Rivas López, 2004) que este camino, que llega hasta el Puerto de la Fuenfría siguiendo un trazado más lógico, soleado y con pendientes mucho más suaves de las de la cañada empedrada considerada tradicionalmente como romana, es el heredero y sigue aproximadamente el corredor de la antigua calzada romana del valle de la Fuenfría. A partir de aquí comenzamos una investigación para tratar de averiguar cuál de los dos caminos, la Cañada empedrada o el Viejo a Segovia, correspondería al romano. La cartografía antigua nos dio las primeras pistas: la comparación del mapa de la provincia de Segovia de Tomás López de 1773 (Lopez de Vargas Machuca, 1773) con un mapa actual demuestra que la zona del Alto Guadarrama está perfectamente representada y el camino de la Fuenfría sigue la misma curva, separándose hacia el O del arroyo de la Venta, que el Camino Viejo a Segovia (fig. 1). Intervención arqueológica en el Camino Viejo a Segovia. La identificación de la calzada romana del Valle de la Fuenfría JESÚS RODRÍGUEZ MORALES