581 Departamento de Producción Vegetal. Universidad de Santiago de Compostela. Campus de Lugo. 27002 - Lugo * Correo electrónico: mrosa.mosquera.losada@usc.es M.R. Mosquera-Losada * , N. Ferreiro-Domínguez, J.J. Santiago-Freijanes, E. Fernández-Núñez, A. Rigueiro-Rodríguez Los sistemas agroforestales como forma de gestión en la adaptación al cambio climático 54 Resultados clave /RV 6LVWHPDV $JURIRUHVWDOHV 6$) SXHGHQ VHU IRUPDV GH JHVWLyQ VRVWHQLEOH GHO WHUULWRULR /RV 6$) FRQWULEX\HQ D OD FRQVHUYDFLyQ \ PDQWHQLPLHQWR GHO FDUERQR DFXPXODGR HQ ORV HFRVLVWHPDV PDGXURV IRPHQWDQGR DGHPiV HO LQFUHPHQWR GHO VHFXHVWUR GHO FDUERQR FXDQGR VH HVWDEOHFHQ /RV 6$) SHUPLWHQ REWHQHU SURGXFWRV SDUD OD VXVWLWXFLyQ GH FRPEXVWLEOHV IyVLOHV FRPR HV HO FDVR GH OD ELRPDVD Introducción El cambio climático es una realidad que está afectando a Europa y que tendrá fuertes impactos en la península Ibérica. Estos impactos van a afectar tanto a los sistemas forestales como a los sistemas agrícolas. En general, el aumento de las temperaturas en España se acompañará de períodos de sequía prolongados o la aparición de otros (primavera) en zonas en donde previamente no existían. Además la probabilidad de aparición eventos extremos será más elevada. El aumento de las temperaturas y los períodos de sequía provocará que tanto los sistemas agrícolas como los forestales sean más vulnerables y menos resilientes. En el caso de los sistemas forestales se prevé que sufrirán impactos relacionados con el mayor ataque de plagas y enfermedades o los LQFHQGLRV \ HQ HO VHJXQGR SRGUi PRGLソFDU ORV FXOWLYRV D emplear o la distribución en su uso como recurso (pastos). Todo ello hará que por una parte se eleven los costes de mantenimiento de estos sistemas (reposición de marras, riego, etc.) y por otro su productividad será menor ya que temperatura y agua son dos factores clave para determinar la misma. Los sistemas agroforestales (SAF) son formas de gestión sostenible del territorio que integran al menos dos componentes, uno leñoso (árbol o arbusto) y otro herbáceo (pasto (SEEP 2014) o cultivo) aunque también pueden incluir el ganado como tercer componente en el caso de las prácticas silvopastorales. Las prácticas silvopastorales son sin lugar a duda el tipo de SAF más empleado en Europa (Rigueiro-Rodríguez et al. 2009). Son formas de gestión sostenible ya que su empleo conduce a una optimización del uso de los recursos, resultando por WDQWR PiV HソFLHQWHV HQ HVWH VHQWLGR HQ FRPSDUDFLyQ FRQ los sistemas más simples. El hombre forma parte de los SAF a través de la gestión que realiza y debe procurar favorecer las sinergias entre los diferentes componentes, para así lograr una optimización en el uso de los recursos como la luz, el agua y los nutrientes, lo que conduce a una mayor producción global, una menor vulnerabilidad de la producción agrícola y forestal y una mayor resiliencia de los ecosistemas. Es más al ser los SAF un tipo de sistemas en los que se fomenta el uso múltiple del territorio y se GLYHUVLソFD OD SURGXFFLyQ VH UHGXFH OD YXOQHUDELOLGDG GH los sistemas de producción agrícola como consecuencia de los cambios de mercado (Schoeneberger 2012). A la hora de establecer un SAF, y en comparación con sistemas agrícolas, el principal factor a considerar es la cantidad de luz o radiación incidente que puede alcanzar el estrato inferior del SAF, sea éste arbustivo o herbáceo. Es por ello, que para el establecimiento de un SAF en zonas sin cubierta leñosa inicial debemos considerar aspectos como la densidad y la distribución del arbolado. Si el SAF se establece en sistemas que ya poseen un componente leñoso, hemos de centrarnos en optimizar la densidad de este componente leñoso para potenciar la productividad global a través de la optimización de los recursos que van a utilizar sus diferentes componentes (Mosquera-Losada et al. 2009) Adaptación