98 ROMÁNICO 20 E S difícil imaginar lo que pensaba la peque- ña Leonor Plantagenet, que tenía solo nue- ve años, mientras, en 1170, viajaba desde Burdeos a Castilla para casarse con el rey Alfon- so VIII, que tenía catorce años (Fig. 1). El matrimonio fue afortunado y la pareja se amó profundamente, hasta el punto que murieron uno tras otro, como puede suceder con algunas parejas muy unidas. El día 13 de septiembre de 1161, en Domfront, Normandía, nació Leonor. Su padre era Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra, duque de Nor- mandía, y conde de Anjou, y su madre Eleonor, duquesa de Aquitania y Guyena y condesa de Gascuña 2 . La importancia de su familia queda clara por su elaborado bautismo. Presidió el lega- 1 Este artículo deriva en parte de mi artículo que se va a pu- blicar en el próximo número de Anales de Historia del Arte, las Actas de las VIII Jornadas Complutenses de Arte Medieval, Alfonso VIII y Leonor de Inglaterra, Madrid, 12, 13 y 14 de no- viembre de 2014. 2 DE TORIGNY, R.: Cronica Roberti, P.L. 160, col. 494C; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, J.: El Reino de Castilla en la Época de Alfonso VIII, 3 vols., Madrid, 1960, 1, p. 187; SHADIS, M.: Berenguela of Castile (1180-1246) and Political Women in the High Middle Ages, Nueva York, 2009, p. 24. do del Papa, el cardenal Enrique de Marcy, mien- tras Achardus, obispo de Avranches, y Robert de Torigny, abad de Mont-Saint-Michel, entre otros, la sostenían en la pila bautismal. Le llamaron Leonor por el nombre de su madre. Fue educada en la abadía de Fontevrault (Anjou), donde después sus padres fueron enterrados. En un primer momento, intentaron concertar el matrimonio con el hijo me- nor del emperador Federico I Barbarroja, pero el enlace no fraguó. Los esponsales con Alfonso se celebraron en Tarazona, y, según una tradición posterior, se casaron en Burgos. Los recién casa- dos se presentaron al público por primera vez en Soria, el día 17 de septiembre de 1170 3 . Aunque no tenemos una descripción deta- llada del aspecto de Leonor, autores contempo- ráneos le alabaron por sus modales reales y su belleza 4 . Se representa así en las descripciones e imágenes que tenemos 5 . Cuando el trovador Ra- 3 GONZÁLEZ, 1960, 1, p. 187. 4 Crónica latina,17, cit. por GONZÁLEZ, 1960, p. 192, nota 183. 5 Ver Alfonso y Leonor, Reyes de Castilla: VIII Centenario (1214-2014), exh. cat., ed. M. J. Herrero, Madrid, 2014. Profesora Distinguida de Historia de Arte en la Universidad de Montclair State, New Jersey, EE.UU. Su investigación se centra en el monacato, las artes funerarias y la respuesta de la audiencia al arte. Ha publicado estudios sobre el sarcófago de doña Blanca en Nájera (1996) y el de Pedro I de Portugal en Alcobaça (2013); editó las colecciones Memory and the Medieval Tomb (Ashgate, 2000) y Decorations for the Eloy Dead (Brepols, 2002). Sus publicaciones sobre Santo Domingo de Silos culminaron con el libro Palace of the Mind: The Cloister of Silos and Spanish Sculpture of the Twelfth Century (Bre- pols, 2012). Su investigación actual se centra en Alfonso VIII y Leonor Plantagenet, un interés que surgió por sus estudios de la escultura de Cerezo de Riotirón (Nueva York, 1992; Fráncfort, 2010). Cómo la reina Leonor de Inglaterra impactó en el románico de Castilla 1 Elizabeth Valdez del Álamo los comitentes