ORIGINALES Rev. Logop. Fonoaud. , vol. III, n.º 2 (96-102), 1983. IDENTIFICACIÓN DE PROCESOS FONOLÓGICOS DE SIMPLIFICACIÓN EN EL HABLA INFANTIL Por Laura Bosch Licenciada en Psicología I. PERSPECTIVA TEÓRICA L A evolución del estudio de la fonología infan- til, desde los primeros trabajos de Leopold en los años 30-40 y la aportación fundamental de R. Jakobson (1941) centrada en la adquisición sucesiva de contrastes fonémicos, alcanza una etapa renovadora alrededor de los años 70 con una serie de trabajos que abren nuevas perspectivas al intentar superar los aspectos críticos de estos primeros estu- dios, en especial por lo que respecta a distinguir en- tre la teoría fonológica como explicación del lenguaje adulto y una fonología infantil que permite explicar la adquisición de esta vertiente del lenguaje que ahora nos concierne (véase L. Menn, 1980, para más deta- lles sobre esta distinción). De este amplio grupo de trabajos, muchos de ellos pertenecientes a corrientes teóricas distintas, nos interesa destacar los de Stampe (1969), Moskowitz (1970), Waterson (1971) e Ingram (1976) entre otros. De forma muy general podemos considerar que Moskowitz y Waterson, desde puntos de vista algo ale- jados, ponen sin embargo el énfasis en la noción de una unidad de análisis más amplia que el fonema o segmento hasta entonces considerado. Para Mosko- witz (1970) la unidad mínima planteada es la cons- tituida por la secuencia de sonido + significado o entrada léxica, mientras que Waterson (1971) hace hincapié en los aspectos prosódicos del lenguaje hipo- tetizando la posibilidad de que el niño dirija su aten- ción hacia patrones globales en las palabras que oye, paralelamente a o en sustitución de un punto de vista estrictamente segmental en la adquisición fonológica. Por otro lado, y desde una posición teórica distinta nos llegan los trabajos de Stampe (1969) en los que se postula la existencia de un sistema innato de procesos fonológicos que determinan las representaciones foné- ticas de las producciones verbales infantiles. Estos procesos consisten en una serie de procedimientos jerárquicamente ordenados que son usados por los niños para simplificar el habla. De este modo, la ad- quisición del lenguaje implica la pérdida gradual de estos procesos de simplificación. Esta visión universalista de Stampe que en cierto sentido lo acerca a Jakobson, es superada por In- gram, autor que recoge la noción de procesos fonoló- gicos de simplificación del habla (próximos a las re- glas de transformación postuladas desde una pers- pectiva generativista), precisa su contenido y funcio- namiento para la etapa que va desde el año y medio hasta los cuatro años y al mismo tiempo deja una puerta abierta a lo que él denomina «preferencias fonológicas» de cada sujeto (Ingram, 1979). Con ello nos situamos en una perspectiva más actual en el ám- bito de estudio de la adquisición fonológica según la cual la unidad de análisis está en las palabras y no en los sonidos aislados o en los rasgos que los carac- terizan, es decir, las palabras que el niño oye y que intenta producir le guían en el descubrimiento de las categorías fonológicas relevantes, interviniendo en ello procesos discriminativos (perceptivos) y las limi- taciones motrices del propio sujeto en la producción de sonidos. Los datos que ofreceremos en el presente artícu- lo participan plenamente de este enfoque particular que pasamos a detallar a continuación. Correspondencia: Equipo de Psicología terapéutica. Calle Cerdeña, 408-410. Barcelona. 96