Poema a Benito Juárez Por Leobardo Cruz Magariño Era un niño que sacrificaba el juego por pastorear ovejas, era del estado de Oaxaca, de sangre zapoteca, cuando creció por su rectitud e ideales fue llamado Benemérito de las Américas. La madurez de un niño joven lo llevó a la superación y al ser licenciado en derecho logró su profesión, sin saber que en poco tiempo asentaría las bases de una gran nación. Juárez de sangre humilde y de mente brillante, ocupó cargos en la administración, fue diputado, gobernador, ministro de la Suprema Corte y Presidente de mi nación. Entre sus logros más grandes se conocen las leyes de reforma que fueron la separación absoluta de los mandos de la iglesia con la administración pública. Bajo la efigie de Juárez México se transformó en una nación más justa y libre del opresor, en las conciencias de los hombres y de los pueblos libres proclaman el pensamiento juarista: “Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz” Juárez: hoy te invoco, te imagino y te sigo, a la luz de la actualidad te proclamo ejemplo de los pobres,