124 125 EL MATRIMONIO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES Lo que sintetiza este micro-tratado es que toda relación debería entenderse como la consecuencia de amar una contradicción, de armonizar ‘la diferencia irreductible’ de ser un hombre y una mujer. EUGENIA ORTIZ GAMBETTA Julia Kristeva y Philippe Sollers, Del matrimonio considerado como una de las bellas artes. Buenos Aires, Interzona, 2016. E ste breve volumen reúne varias entrevistas y también buen número de conferencias que Philippe Sollers y Julia Kristeva, dos iguras señeras de la cultura fran- cesa contemporánea, brindaron entre los años 2010 y 2015 en Francia. El hilo conductor de las mismas es su relación matrimonial. El duro deseo de durar Que Julia Kristeva y Philippe Sollers, que se dieron a conocer alrede- dor de mayo del 68, hablen sobre el matrimonio y que lo hagan des- pués de cincuenta años de casados, puede parecer una contradicción. LIBROS Que su relación continúe menos apoyada en la ley que la enmarca que en la certeza de que ella es un lugar-fuente, al que pertenecen separados y juntos, se convierte en un mensaje insospechado para el interior de las instituciones regulatorias, las que más lo necesitarían y en las que más ausente está. Este libro es, desde varios puntos de vista y contra los cánones religiosos y civiles, una curiosa apología del matrimonio. El origen de esta antología es una iniciativa de Librairie Artheme Fayard de 2015 que Interzona editó en Buenos Aires, traducida por Matías Battistón, en 2016. Los apartados dejan la huella de su origen, aclarado en pie de página y revelado en las dinámicas de presentación del material: un breve prólogo de Sollers, otro breve prólogo de Kristeva, una entre- vista hecha por Le Nouvel Observateur en 1996 a los dos, una serie de conferencias y paneles, diversos encuentros académicos con ambos organizados entre 2010 y 2015. El título remite a un tipo de paratexto en desuso pero también, como declara Sollers al comienzo, juega con dos referencias a las que alude irónicamente: Del asesinato considerado como una de las bellas artes, de De Quency, y De la literatura considerada como una tauro- maquia, de Michel Leiris. El resultado inal es un título atractivo, dos grandes voces en diálogo, una estructura bastante reiterativa (las anécdotas personales se repiten, a veces, con descuido), pero con todo, como pasa con los buenos guiones hechos por compañías regulares, la lucidez del mensaje salva las posibles fallas de la composición. Justamente sobre una “composición permanente, en el sentido musical del término” (100) se trata esta relación que Julia Kristeva y Philippe Sollers deinen como una aventura personal. Y si lo de per- sonal podría sonar antinómico, desde esa deinición parte la apuesta: ambos rechazan el término fusional de pareja y recargan el manido término matrimonio, salvando cada subjetividad. Sin indiscreciones y exhibicionismos, Kristeva y Soellers retoman su historia y narran esa aventura personal de amarse antes, durante y después de mayo del 68, como ellos señalan, contra todo cinismo o camino trillado, “a contracorriente”, y con la propuesta de formular un nuevo discurso