1 LA CONDENA DE LA BIBLIA Y LA CIENCIA A LOS CREYENTES DE LA TIERRA PLANA Introducción : Desde que en el siglo XV a.C. el líder hebreo Moisés ( Mòsheh), autor de los cinco primeros libros de la Biblia, el libro de Job y el salmo 90, escribiera bajo inspiración divina, y para que todos lo entendieran antes que se conociera la ley de la gravitación universal, que “Dios extiende el norte sobre el vacío y suspende la tierra sobre la nada” (Job 26:7), una multitud de personas mal informadas ha estado tratando de poner estos dichos en ridículo. ¿Cómo puede ser que un cuerpo de material pesado pueda mantenerse en el espacio sin caerse? ¿Y por qué tiene que formar una esfera? Lógicamente, es de esperar que el sol y las demás estrellas constituidas de gas de hidrógeno y helio; y los planetas, cuando recién formados eran una masa de material incandescente, fueran atraídos por la fuerza de gravitación hacia el centro de cada astro, tomando la forma de una esfera. Y por la misma razón, en el planeta no hay arriba ni abajo. Y los habitantes que están en el polo norte, que erróneamente decimos “arriba” de la Tierra, no son los únicos que pueden estar parados y los demás haciendo malabarismos para no caerse. San Agustín de Hipona (354 - 430) argumentaba en contra de que hubiera habitantes en “las antípodas”. Es decir, “hombres que caminan con sus pies opuestos a los nuestros. Eso no es creíble en modo alguno”. 1 Vemos, pues, que antes de la explicación de Isaac Newton acerca de la gravitación universal, todo eso parecía ser una locura. Al principio de la Antigüedad clásica, hubo autores que sostuvieron que la Tierra era plana. En la mitología caldea, el mundo se representaba como un disco redondo y plano que flotaba en un océano como sostienen hoy los de la “Tierra plana”. Entre los filósofos griegos estaba Tales de Mileto, y Anaximandro que le daban forma cilíndrica. Aristóteles y Eratóstenes creyeron que podía ser una circunferencia, como ya había adelantado el profeta Isaías 40:22. 2 Pero en general la idea era de una tierra plana. 3 La tierra esférica quedó fortalecida con Claudio Ptolomeo y Aristóteles. 4 Pero desde el siglo IV d.C. algunos cristianos como Cirilo de Jerusalén, Juan Crisóstomo y Dícloro de Tarso, Severino y otros, volvieron al modelo de la tierra plana. Y en la Edad Media con la idea de una semiesfera asentada sobre una gran tortuga o cuatro elefantes, donde si alguno pasaba el ecuador podía perder la vida. 5 1 De Civitate Dei, Libro XVI, Capítulo 9 — Sobre si debemos creer en las Antípodas, traducido al inglés por Rev. Marcus Dods, D.D.; de la Biblioteca Etérea de Clásicos Cristianos en el Calvin College. 2 La representación del mundo, (Madrid: Universidad Nacional de Educación a distancia), Sección 6.3 ISBN 978-84-362-6028-1. Consultado el 6 de mayo. 3 Anaximandro, Fragments and Commentary, Arthur Fairbanks, ed. y trad., (Plut., Strom. 2; Dox. 579); citado del Hanover Historical Texts Project.; Biblioteca de Bede, The Myth of the Flat Earth. 4 Aristòtil, De caelo, 297b24-31. 5 Ptolomeo, Almagest, I.4, citado en Edward Grant, A Source Book in Medieval Science, (Cambridge: Harvard Univ. Pr., 1974), pp. 63, 64.