HMS Dreadnought: teme a Dios y no tengas miedo de nada más 1 Agustín Daniel Desiderato 2 El 10 de febrero de 1906 la Royal Navy del Reino Unido de la Gran Bretaña botó un barco que cambió la guerra naval para siempre. Una nave que, de la noche a la mañana, convirtió en obsoletos a todos los acorazados del mundo. Su nombre fue HMS 3 Dreadnought y su lema “Fear God and Dread Nought” (Teme a Dios y no tengas miedo de nada más). El mérito de la creación de este poderoso aparato de guerra resulta, todavía hoy, un tema controvertido. La versión más extendida le atribuye el crédito al almirante John Fisher quien, según sus memorias, concibió la idea en el año 1900, cuando era comandante de la flota británica en el Mediterráneo. Otra versión afirma que fue Vittorio Cuniberti, ingeniero naval y capitán de navío italiano, el verdadero creador del buque cuando escribió sobre su proyecto en la edición de Jane's All the World Fighting Ships 4 , en 1903. Así y todo, fue Gran Bretaña quien supo aprovechar la invención jugando sus cartas más rápido que cualquier otra nación. En 1904 John Fisher fue nombrado Primer Lord del Almirantazgo y desde ese momento junto al ingeniero Sir Charles Watts, puso todo su empeño en diseñar y materializar el proyecto. El concepto central se basaba en tres pilares: poder de fuego, velocidad y protección. El HMS Dreadnought montaría armas de gran tamaño, en vez de cañones de medio y pequeño calibre, que únicamente podían batir al enemigo a cortas distancias. Así tendría la superioridad en el combate largo, y sería mortal en el corto. A diferencia de los acorazados contemporáneos, tendría cinco torretas: una en la proa, dos en la popa y una en cada banda. Esta distribución respondía a las preferencias de Fisher para quien era importante que su buque pueda disparar en persecución, al tiempo que le ofrecía el menor blanco posible a su enemigo. Todas sus baterías, de dos cañones cada una, serían de 280 o 305 mm, por lo que fue posteriormente conocido también como “buque monocalibre”. Pero además de potente debía ser veloz. Un buque rápido no sólo tendría la iniciativa para elegir su lugar de combate a placer, sino que también tendría mayores chances de evitar la 1 Artículo de difusión publicado el 15 de junio de 2018, para el Grupo de Estudios de Historia Militar. Disponible en http://www.gehm.es/siglo-xx/hms-dreadnought-teme-a-dios-y-no-tengas-miedo-de-nada-mas-i/ 2 Licenciado en Historia (Universidad del Salvador - USAL). Maestrando en Historia (Universidad de San Martín - UNSAM / Instituto de Altos Estudios Sociales - IDAES). Docente universitario. Investigador Jr. en el Grupo de Estudios Históricos sobre la Guerra (GEHiGue) del Instituto de Historia Argentina y Americana "Dr. Emilio Ravignani" (Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Buenos Aires - UBA) y en el Grupo de Jóvenes Investigadores de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina (ANH). 3 Iniciales de His/her Majesty Ship (Buque de su majestad). En la armada británica, el primero en recibir este prefijo fue el barco HMS Phoenix, en 1789. 4 Libro de publicación anual que detallaba nombre, nación, dimensiones y armamento de todos los navíos de guerra del mundo. También incluía siluetas identificatorias y fotografías. Su primer número salió en 1898 y, con algunos cambios, aún hoy se sigue publicando.