1 La dimensión ético-política en el proceso de formación profesional. Aportes al debate profesional Lic. Roxana Basta Dr. Gustavo Parra introducción Ei objetivo del presente trabajo es aportar algunas reflexiones sobre la dimensión ético-política en el proceso de formación profesional a partir de la experiencia desarrollada en la asignatura Trabajo Social IV de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Lujan. Desde esta asignatura, ubicada en el quinto y último año de la carrera, se aborda el debate profesional contemporáneo (argentino, latinoamericano y con algunas referencias mundiales) a partir del análisis de los proyectos profesionales. Este análisis permite una apropiación de las dimensiones teórico-metodológicas, operativo-instrumentales y ético-políticas presentes en la intervención profesional. Así, a partir de la comprensión de estas dimensiones como constitutivas de los proyectos socio-profesionales, y que las mismas asumen en la práctica profesional cotidiana expresiones y direccionalidades diversas, se procura en el proceso de formación hacer explícitas las elecciones que se ponen en juego en el ejercicio profesional, lo cual implica por parte de los estudiantes una revisión crítica de los conocimientos incorporados y de las prácticas desarrolladas a lo largo de la carrera. De este modo, la discusión de la dimensión ético-política no queda desvinculada de las otras dimensiones mencionadas, sino constituyendo una totalidad que se expresa por la direccionalidad, a partir de elecciones éticas y políticas, en un determinado proyecto profesional. Estos proyectos, de manera explícita o implícita, apuntan a contribuir a la construcción de la sociedad desde una perspectiva de reproducción de las relaciones sociales vigentes o de transformación de las estructuras sociales. 1.- Una aproximación a los proyectos profesionales Ei Trabajo Social como profesión inscripta en la división socio-técnica del trabajo, responde a demandas socio-históricas particulares. Es decir, la profesión surge y se desarrolla corno resultado frente a particulares procesos macroscópicos de la realidad social, con un determinado cuerpo teórico, metodológico, técnico, operacional, ético y político (Netto 1996a), pero al mismo tiempo, las respuestas que son generadas frente a dichos procesos son heterogéneas. De este modo podemos comprender que el Trabajo Social, como todas las profesiones, son producto de una determinada realidad socio-histórica pero, también, los profesionales intervienen sobre dicha realidad -transformándola-desde diferentes posiciones teleológicas. Así, podemos identificar un doble movimiento, por un lado las respuestas generadas por las profesiones no son estáticas en tiempo y espacio, sino que al modificarse y alterarse el proceso de producción y reproducción de las relaciones sociales se modifican y alteran los fundamentos sobre los cuales se basa el ejercicio profesional, el mercado de trabajo de los propios profesionales y la misma intervención profesional. Por otra parte, estas respuestas generadas desde el Trabajo Social no son únicas ni homogéneas, sino que podemos encontrar al interior del colectivo profesional una heterogeneidad de posicionamientos frente a los procesos sociales, puesto que la profesión está integrada por una pluralidad de sujetos sociales que piensan y actúan de manera teleológica.