La Universidad Nacional de Colombia durante la hegemonía liberal Una caricatura del genial caricaturista antioqueño, Ricardo Rendón (1894-1931), titulada “Yo pecador” nos da una idea del estado de sumisión en que se encontraba la educación nacional desde el restablecimiento del Concordato entre el Estado colombiano y la Iglesia católica en 1887. En ella, Pedro Nel Ospina (1858-1927) presidente en el periodo 1922- 1926 representando la “Soberanía Nacional” en su banda presidencial, aparece de rodillas ante el nuncio papal que, en pie y posición dominante, anillo reluciente y vara con un rejo de alambre amenazante, recibe de aquel la cartera del Ministerio de Instrucción Pública. Al lado del nuncio, en un atril, reposa el texto del “Concordato” en clara alusión a lo en él estipulado, es decir, que toda la política educativa está sometida a la inspección y vigilancia del clero colombiano y debe estar en concordancia con los principios de la religión católica. Imagen N° 1, tomada de Autores Varios. Recuerdo, explicación e interpretación de Ricardo Rendón. 1976 104 Era una manera de decirle a la opinión que mientras el país fue gobernado por el partido Conservador entre 1886 y 1930, el sistema educativo en general y el universitario en particular estuvieron bajo la orientación religiosa del episcopado su estrecho aliado en esta materia y en otras de corte moral. El alto clero se apoyaba en los preceptos concordatarios de 1887 que le otorgaban la función de ser la suprema orientadora de la moral y los programas de educación. El partido Conservador y la Iglesia católica en estrecha alianza y con el respaldo de órdenes religiosas especializadas en procesos educativos aplicaron rigurosamente desde el gobierno