reseñas 293 REVISTA DEL CEHGR · núm. 30 · 2018 · págs. 289-302 Es perfectamente justificable la importancia que se le da a las relaciones con Castilla. De hecho es uno de los vectores de la política de Ibn al-Amar. No busca tanto entender o desarrollar los otros dos grandes elementos basilares de la constitución de este estado, que a mi entender serían el espacio que intentara ocupar en el mundo islámico, a partir de su presentación y justificación como nuevo poder y de las relaciones diplomáticas que fuera capaz de establecer con los espacios vecinos, poco conocidas y la relación, por último que establece con la propia sociedad sobre la que se impone. No busca la autora resolver estas cuestiones, fiel al relato que le cuentan las fuentes de que dispone y cuyo exquisito tratamiento y fidelidad en su manejo constituyen, repito, su prioridad y el principal valor para el historiador. En definitiva, un buen libro, necesario y útil, que no pretende resolver en toda su complejidad el proceso de construcción de un estado en sus fases iniciales, pero si si aporta un riguroso recorrido por las fuentes e informaciones que lo delatan. Se convierte, con ello, en otro refe- rente importante que se añade a las excelentes aportaciones que los estudios semíticos grana- dinos están ofreciendo en los últimos años en relación a la historia nazarí. Alejandro García Sanjuán Estudios Críticos de Historia de al-Andalus Peripecias Libros, Cádiz, 2018, 4 imágenes b/n, 180 págs. ISBN: 978-84-947833-3-3 E sta pequeña pero enormemente sugerente obra propone una visión sobre la Historia de al-Andalus en la que se van desenterrando los distintos estratos que componen los dis- cursos —hegemónicos, denostados o fraudulentos— que han ido conformando el estado de la cuestión de la disciplina, como si de una arqueología del saber se tratase (Foucault 1968 y 1970). El libro lo componen una selección de cinco artícu- los, originalmente publicados entre 2001 y 2014, en los que su autor, Alejandro García Sanjuán, va a ir repasando aspec- tos concernientes a las fuentes y sobre todo a la historiografía. Con un lenguaje tan ágil como preciso, este profesor titular de la Universidad de Huelva no elude la polémica en su argu- mentación ni la mención de nombres propios cuando lo con- sidera necesario, estando convencido tanto de la fuerza de sus argumentos como de la necesidad de «reivindicar la impor- tancia de dicha labor crítica como una de las premisas esenciales de la práctica historiográfica académica» (pág. 7). Guillermo García-Contreras Ruiz