Uso interno 6 Med Clin (Barc). 2008;131(Supl 5):6-11 FUNDAMENTO Y OBJETIVOS: Dado el cada vez más destacado interés de los estudios de percepción pública de la ciencia, en concreto de la biome- dicina, en elaborar marcos de referencia comunes a las políticas euro- peas y nacionales, este artículo pretende aportar una panorámica de los últimos estudios de percepción de la biomedicina en España. En concreto, revisamos las últimas encuestas realizadas a nivel nacional y europeo y qué niveles de convergencia o divergencias presentan. MATERIAL Y MÉTODO: Exploramos comparativamente la Tercera Encuesta Nacional sobre Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología realiza- da por la FECYT, atendiendo especialmente aquellas secciones donde se plantean cuestiones biomédicas, con el Eurobarómetro de Investi- gación médica y salud publicado por la Comisión Europea. RESULTADOS: Los tres ejes en torno a los cuales se ha podido realizar el análisis comparativo en ambas encuestas son: nivel de interés, nivel de información y actitudes en torno a políticas de ciencia, tecnología y biomedicina. La divergencia en algunos resultados, como el grado de interés de la ciudadanía por estos temas, depende en parte de las di- ferentes metodologías empleadas en el diseño de las encuestas. CONCLUSIONES: Por ello, se demanda tanto la realización de más estu- dios a nivel nacional específicos o sectoriales de biomedicina, como la utilización de indicadores estandarizados a nivel europeo. También, se hace necesaria la realización de análisis cualitativos que permitan reforzar las relaciones ciencia, tecnología y sociedad. Palabras clave: Percepción social de ciencia y tecnología. Política científica. Cultura científica. Biomedicina. Social Perception of Biomedicine in Spain BACKGROUND AND OBJETIVES: There is increasing concern that studies of public understanding of science, especially biomedicine, should be expected to bring shared frameworks to European and national poli- cies. The present article aims to provide a critical overview of the most recent studies of public understanding of biomedicine in Spain. Speci- fically, this essay reviews the similarities and differences in the latest European and Spanish surveys. MATERIAL AND METHOD: Throughout this article we compare the Third Na- tional Survey of Social Perception of Science and Technology produ- ced by the Spanish National Science and Technology Foundation, fo- cusing on issues related to biomedicine, and the Medical and Health Research. A special Eurobarometer Public Survey published by the European Commission. RESULTS: The two surveys were compared attending to the three main common items of science, technology and biomedicine: the level of in- terest, the level of information and political attitudes. Some discre- pancies in the results of the two studies, such as public interest in these subjects, may partly be due to the different methodologies used in the survey designs. CONCLUSIONS: Further national studies exploring public understanding of science, technology and biomedicine at the national level, as well as the use of European standards, would be of great help in other cross–national studies and policies. Improving qualitative studies would also be useful to strengthen relations among science, techno- logy and society. Key words: Social Perception of Science and Technology. Scientific Policies. Scientific Literacy. Biomedicine. Introducción Durante mucho tiempo se ha considerado que la ciencia y la tecnología eran espacios inmunes al influjo de aspectos so- ciales, económicos, políticos, etc. La ciencia se ocupa de cuestiones de hecho, no admite juicios de valor y produce conocimiento universal que sólo el científico, el experto, po- see. Esta concepción clásica de la ciencia y la tecnología, cuyo máximo exponente político se nos revela en Science. The Endless Frontier (1945) de V. Bush 1 , mantiene su neu- tralidad, su uso indistinto positivo o negativo, y apela a la responsabilidad de inventores y usuarios, a la vez que consi- dera que son los expertos, los especialistas en ciencia y tec- nología, quienes deben gestionar los cambios (aunque ante esta postura «optimista», mayoritaria, hay otra pesimista que sostiene que la tecnología es autónoma, posee lógica propia y se rige por unas reglas ajenas a nosotros, es más fuerte, esclaviza y toma vida propia). Pero el optimismo reinante tras la segunda guerra mundial en el mundo occidental, que legitimó una política de «che- que en blanco» para los científicos, experimentó en los años sesenta y setenta una serie de cambios. Se produjeron diver- sos acontecimientos que propiciaron una forma diferente de considerar y reflexionar sobre la ciencia y las relaciones en- tre ésta y la sociedad. Uno de los primeros fue, sin duda, el bombardeo nuclear de las ciudades de Hiroshima y Nagasa- ki, seguido del inicio de la carrera espacial y diversos acci- dentes medioambientales, como accidentes nucleares civi- les, vertidos de residuos contaminantes o envenenamientos por fármacos. Los movimientos pacifistas, medioambientalis- tas y feministas alzaron sus voces, de las cuales una de las más prominentes es la de Rachel Carlson 2 en su Silent Spring (1963). Así pues, esos fallos tecnológicos y usos in- debidos del conocimiento científico llamaron la atención de la sociedad sobre las actividades científicas y tecnológicas. La oposición pública aparecía como un importante obstáculo para la innovación, y el interés por medir la percepción pú- blica se incrementó. En los últimos años se han producido enormes avances en diversas disciplinas, como la genética, la biotecnología o las tecnologías de la información. Aunque hay un acuerdo casi unánime en que la generación y la aplicación de conoci- miento científico y tecnológico desempeña un papel funda- mental en la mejora de la calidad de vida de la sociedad y en la modernización productiva y ayuda a que los países se inserten en el escenario mundial. Esos avances han produci- do debates sobre su utilización actual o futura, sus implica- ciones sociales y éticas, etc., y también han variado muchas cosas en nuestro entorno. Por ejemplo, las tecnologías de la información y de la comunicación han cambiado nuestra for- ma de trabajar y de comunicarnos, así como nuestras rela- ciones personales y sociales. La información llega a cual- quier parte del mundo de manera instantánea conectando personas y lugares que se encuentran a miles de kilómetros. El conocimiento científico universal y su gran desarrollo re- ciente han hecho posible una universalización tecnoeconó- mica, pero también la profundización de las desigualdades sociales, a la vez que ha incrementado la apropiación de ese Percepción social de la biomedicina en España Eulalia Pérez Sedeño y María José Miranda Suárez Departamento de Ciencia, Tecnología y Sociedad. Centro de Ciencias Humanas y Sociales. CSIC. Madrid. España. Correspondencia: Dra. E. Pérez Sedeño. Albasanz, 26-28. 28037 Madrid. España. Correo electrónico: eulalia.psedeno@cchs.csic.es; mariaj.miranda@cchs.csic.es