Guillermo O. Quinteros. “Notas sobre violencia doméstica. Familias de peninsulares en Buenos Aires (1785- 1810)”. En: Vincent, B.; Lagunas, C.; Reitano, E.; Sanmartín Barros, I.; Tarragó, G.; Polo Sánchez, J.; González Mezquita, M.; Moriconi, M.; Pereyra, O.; Castronuovo, S, coordinadores (2017). Estudios en Historia Moderna desde una visión Atlántica: Libro homenaje a la trayectoria de la profesora María Inés Carzolio. La Plata: Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. (Memorabilia; 2). En Memoria Académica. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/libros/pm.537/pm.537.pdf NOTAS SOBRE VIOLENCIA DOMÉSTICA. FAMILIAS DE PENINSULARES EN BUENOS AIRES (1785-1810) Guillermo O. Quinteros CHAyA-UNLP-IdIHCS-CONICET 1. INTRODUCCIÓN El modelo matrimonial y familiar en América se estructuró bajo los mismos principios que en España con el propósito de replicar idénticas relaciones sociales, económicas y culturales. 1 Una familia tradicional cuya fortaleza radicaba en la indisolubilidad del vínculo entre los cónyuges, en la autoridad indiscutible del padre y en la obediencia de su esposa e hijos, inserta dentro de una sociedad jerárquica y estamental. Dicho modelo estaba basado en las pautas morales de la Iglesia católica, lo cual hacía que el incumplimiento de las mismas fuera considerado un pecado y, eventualmente, pasible de ser tratado en el fuero eclesiástico. Pero, en la medida que el sistema de la monarquía las fue adoptando como normas jurídicas —como en el caso de los matrimonios de hijos menores de edad y la Real Pragmática de 1776— fueron también susceptibles de la acción de la justicia ordinaria (Rípodaz Ardanaz, 1977; Porro, 1980; Socolow, 1991; Quinteros, 2001). El propósito de esta contribución es el de mostrar, a partir de algunos ejemplos, cuáles eran los valores sociales y culturales de los españoles peninsulares llevados a la práctica en lo cotidiano. 2 En particular interesa conocer los principios expresados por españoles peninsulares varones —ellos mismos maridos y padres— sobre el matrimonio, la familia, la mujer y los hijos. Al mismo tiempo importa ahondar en el conocimiento de lo que las mujeres —esposas y madres— e hijos hacían y pensaban sobre sus propias actitudes, en oportunidad de brindar testimonio ante la justicia del período virreinal, para saber un poco más sobre las conductas violentas. 3 No se trata de reeditar la confrontación que los varones y las mujeres llevaron adelante en los estrados, sino de comprender hasta qué punto el modelo de familia peninsular, junto con la 1 Dichas cuestiones fueron planteadas por Lockhart, 1990: 63-108. 2 Este trabajo es un breve adelanto de investigación, del cual se espera que se encuentre a la altura de una muy destacada y querida colega, María Inés Carzolio, a quien pretende homenajear. 3 Sobre violencia familiar, entre otros: Moreno, 2002; Ghirardi, 2008; Kluger, 2003; Quinteros, 2016.