SCIENZE DEL TERRITORIO 2/2014 pag. 273 Proyectos participativos para la (re)construcción colectiva de la Vega de Granada como territorio agrario periurbano A. Matarán Ruiz, A. Torres Rodríguez, T. Mellado López, M. Gutiérrez Blasco, A. Martín Tapia, C. Fayos Oliver, F.J. Toro Sánchez, L. Gándara Fernández, A. Ortega Santos, F. Russo Cardozo 1. Introducción Los espacios agrarios periurbanos son, como su propio nombre indica, lugares culti- vados cercanos a las zonas urbanizadas (RODA NOYA 2009) donde se agudizan por tan- to los conlictos que tradicionalmente afectan al medio agrario rural. La voracidad del modelo metropolitano contemporáneo (MAGNAGHI 2011) genera grandes tensiones sobre unos lugares que hasta hace pocos años constituían una parte esencial de las ciudades, ya que son una pieza clave para la sostenibilidad de los sistemas de poblamien- to. El crecimiento urbano (residencial, comercial e industrial), la incesante construcción de infraestructuras, y la degradación de los lugares de contacto entre los espacios urbanos e infraestructurales y su entorno ( UNITED NATIONS ENVIRONMENTAL PROGRAM 2005; EUROPEAN ENVIRONMENT AGENCY 2006; DAVIS 2006; FERNÁNDEZ DURÁN 2006), implican un crecimiento paralelo de la con- dición periurbana de los espacios agrarios al mismo tiempo que chocan frontalmente con el derecho a existir de los espacios agrarios periurbanos preexistentes y de las gentes que los han creado, los han cuidado y los quieren seguir cuidando en el futuro. Aparte de la defensa del modelo metropolitano contemporáneo, existen tres dudas fundamentales que se plantean como excusa por quienes tienen un mayor poder para abordar los procesos de degradación de los espacios agrarios periurbanos: la supuesta mar- ginalidad de las agriculturas periurbanas, la supuesta carencia de instrumentos de gestión y plani icación, y la supuesta carencia de experiencias de gestión y plani icación exitosas y duraderas. Estas dudas se han planteado y resuelto en otro artículo ( MATARÁN RUIZ 2013) uti- lizando como referencia fundamental la existencia de numerosos estudios y de un número todavía mayor de experiencias que demuestran lo contrario. Evidentemente, la degradación domina los espacios agrarios periurbanos, sin embargo, se podría defender la construcción de otras maneras de proyectar estos territorios a partir de las experiencias existentes, que probablemente están sentando las bases de una tendencia que debería ir en aumento en el futuro dada la transición a la que nos enfrentamos, entre otras cosas por el agotamiento de recursos tan importantes para nuestro funcionamiento societario como el petróleo. Esta perspectiva se enmarca en las propuestas de quienes plantean que es esencial desarrollar nuevas vías para la promoción de la sostenibilidad (RIECHMANN 2009), que deberán ser locales (LATOUCHE 2009; SERREAU 2010) aunque hace tiempo que sabemos que se deben relacionar en red (RIECHMANN, FERNÁNDEZ BUEY 1994; MAGNAGHI 2011) para conseguir transformaciones globales (GARNIER 2006; VIVAS 2011), y que, lógicamente, tendrán que contar con la participación social como uno de los elementos innova- dores que permitan superar la situación actual. © 2014 Firenze University Press ISSN 2284-242X (online) n. 2, 2014, pp. 273-286