EL MOVIMIENTO DE LOS INDIOS, DE LAS CASTAS Y LA PLEBE DE VALLADOLID DE MICHOACÁN EN EL INICIO DE LA GUERRA POR LA INDEPENDENCIA, 1809-1810 Marta Terán Instituto Nacional de Antropología e Historia EL LIDERAZGO CRIOLLO ENTRE 1809 Y 1810 Voy a analizar algunos elementos que se manifestaron entre dos de los momentos más importantes en la historia política colonial tardía de Michoacán. 1 Entre el descubrimiento de la conjura de diciembre de 1809, que involucraba a muchos notables criollos de Valladolid y de otras ciudades y villas intere- sados en promover una Junta Soberana de la provincia, por un lado, y por el otro, el Grito de Dolores que comenzó en Guanajuato la guerra por la independencia en septiembre de 1810 y repercutió casi inmediatamente en su provincia vecina. Son momentos ejemplares en la secuencia de las acciones políticas de los criollos en el obispado pues éstos se situaron adelante de las clases del pueblo. Si no se toman como actos del instante juntos revelan mejor las grandes causas que movieron a las distintas gentes a comenzar la guerra. El análisis de la relación entre la sociedad novohispana y el gobierno español se enriquece al ampliar la mirada a la descomposición del imperio tras la invasión francesa a la Península Ibérica de 1808. La conspiración de 1809 generalmente se cita en sus documentos clásicos. 2 Criollos muy prominentes por riqueza o por prestigio se habían movilizado para separar a Michoacán y la Nueva España del destino de España, mediante la promoción de una Junta Soberana a la falta de Femando VII, quien permanecía en Bayona prisionero de Napoleón. Los conjurados criollos estuvieron encabezados por los acaudalados oficiales del regimiento de infantería de la ciudad, Mariano de Michelena y José María García de Obeso, más casi toda la oficialidad en la parte de los criollos; junto con el franciscano Vicente de Santa María y Manuel Ruiz de Chávez, cura de Huango; los licenciados Nicolás de Miche- lena y Soto Saldaña, el subdelegado José María Abarca por Pátzcuaro y muchos relacionados por los "territorios" (subdelegaciones). Los indios se aliaron con ellos siguiendo al cacique Pedro Rosales y a sus gobernadores y alcaldes indios de los barrios de la ciudad y extramuros. 3 l. La ciudad de Valladolid era la capital de la intendencia de Valladolid de Michoacán, que subordinaba veintiocho subdelegaciones. A su vez, era la capital religiosa del Obispado de Michoacán, que comprendía las más de cien parroquias de la Intendencia de Valladolid di seminadas por las villas y los pueblos, más las de las intendencias de Guanajuato y San Luis Potosí, con varias parroquias localizadas en partes de lo que hoy pertenece a los estados de Méx ico, Guerrero y Jalisco. 2. Genaro García, Documentos históricos mexicanos (en adelante DHM) , Méx..ico, Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnogra- fía, 1810, 7 vols. t. I-V, "Cuaderno tercero de la causa instruida en Valladolid contra las personas que prepararon allí un movimiento revolucionario a favor de la Independencia. 21 de diciembre de 1809. 4 de mayo de 1810", pp. 253-407. Es más frecuente la cita al más breve documento XII: "Verdadero origen de la revolución de 1809 en el Departamento de Michoacán, por D. Mariano de Michelena", pp. 467-47 1. 3. Luis Villoro, El proceso ideológico de la revolución de independencia, México, UNAM, 1953; y Hugh M. Hamill, The Hidalgo Revolt, Prelude to Mexicanlndependence, Gainsville, University ofFlorida Press, 1966. Véase de Nicolás Rangel, " Fray Vicente de Santa María 273