Uno de los bailes tradicionales de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, es la popular chilena La chilena es un género musical mexicano de la región de la Costa Chica, zona junto al océano Pacífico entre los estados mexicanos de Guerrero y Oaxaca, aunque su influencia se extiende a otras regiones cercanas. Se originó a partir de la cueca chilena, de allí su nombre, baile que fue llevado por marinos chilenos en 1822 y luego por inmigrantes chilenos entre 1848 y 1855, durante el auge de la fiebre del oro de California, quienes pasaron por los puertos de Acapulco en Guerrero; Puerto Ángel, Huatulco y Puerto Escondido en Oaxaca. En otros estados de la República Mexicana, así como en Estados Unidos, la chilena llegó a implementarse como un género musical más debido a las migraciones en masa de pobladores provenientes de las regiones de la costa durante las décadas de 1980 y de 1990. Sin entrar en muchos detalles, este baile fue llevado a Chile por los peruanos, quienes la denominaban la “Cueca”, baile popular que toma su nombre de la palabra “clueca”, que es el estado que alcanzan las aves al empollar sus huevos. Es un baile que remeda el cortejo del gallo a la gallina. Los ejecutantes llevan en la mano derecha un pañuelo que revolotean sobre la cabeza y le sirve al hombre para guiar a la mujer en las diferentes evoluciones, de movimientos lentos en compás 6 x 8. Ahora bien, entre las chilenas más conocidas en la Cosa Chica tenemos: “Ometepec”, de Agustín Ramírez; “Azoyú” y “Cuautepec”, de Gonzalo Guerrero; “Azoyuteca”, de Darío López Carmona; “Jamiltepec”, de Juvencio Vargas; “Verdad de Dios” y la “Talapeña”, de Vidal Ramírez; “Pinotepa”, “Volaron las Amarillas” y “Cacahuatepec”, de Álvaro Carrillo; y, desde luego, “La Sanmarqueña” del sacerdote Emilio Vázquez Jiménez. Esta chilena fue compuesta el año de 1929, en el poblado de San Marcos, Costa Chica de Guerrero. Entre los géneros musicales cultivados en la Costa Chica merecen citarse el corrido, el palomo o paseo, el zapateado, el jarabe, el pasodoble, el bolero, el son y la chilena. Las chilenas las canta un solo cantor acompañado con su guitarra, en dúo, en trío o con banda de alientos. En tiempos más remotos, se ejecutaban con instrumentos como el bajo quinto En la región, para alegrar las fiestas, son muy acostumbradas las bandas de aliento; las chilenas tocadas de este modo están cargadas de gran energía Popularidad 1920 a 1950.