Revista Iberoamericana de Ciencias ISSN 2334-2501 ReIbCi – Agosto 2018 – www.reibci.org Los rumbos de la psicología social Juan Soto Ramírez Departamento de Sociología Coordinación de Psicología Social Área de Estudios Rurales y Urbanos Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Iztapalapa juansotoram@hotmail.com Abstract— In the Social Sciences in general and in social psychology in particular, the debates have been transformed into superfluous discussions, without depth. In events such as congresses, colloquia and seminars, deep debate is something that has disappeared. Many academic discussions have become spaces for friendly conversation where the professors are simply agreed with the other says. This situation is alarming. On the one hand, we have lost the ability for discussing and, on the other, the critical capacity. This is due to the appearance of politically correct attitudes and discourses. For the fear of criticism and because it´s considered the result of unconformity or some psychological problem such as frustration. Faced with this, the 'saviors of the world' have appeared with childish strategies to change the world as, simply, give workshops. Here is a critique of contemporary forms of social psychology. Keyword— Epistemology, critical thinking, depth, breaking off, subject. Resumen— En la psicología social (y en las Ciencias Sociales), los debates se han transformado en discusiones superfluas, sin profundidad. En los eventos académicos como los congresos, los coloquios y los seminarios, el debate profundo es algo que ha desparecido. Muchas mesas de discusión se han convertido en espacios de conversación amigable donde solo hablan los conocidos que, simplemente, están de acuerdo con lo que dice el otro. Esta situación es alarmante. Por un lado, hemos perdido la capacidad de debatir y, por otro, la capacidad crítica. Esto se debe a la aparición de las actitudes y discursos políticamente correctos. Por el miedo a la crítica y porque esta se considera el resultado de la inconformidad o algún problema psicológico como la frustración. Frente a esto, los ‘salvadores del mundo’ han aparecido con estrategias infantiles para cambiar el mundo como, simplemente, dar talleres. Aquí se presenta una crítica a las formas contemporáneas de hacer psicología social. Palabras claves— Epistemología, pensamiento crítico, profundidad, ruptura, objeto de estudio. I. INTRODUCCIÓN Mientras el mundo se llena de indignados por todos lados, la escasa capacidad crítica de estos emblemáticos personajes de nuestro siglo queda cada vez más en evidencia. ¿Por qué? Porque hoy en día la crítica ha devenido complaciente. Vivimos en un tiempo histórico tan extraño que es casi imposible diferenciar entre crítica y halago. Sobre todo, porque todo aquello que no adule, produzca alabanza o raye en la zalamería, bien puede ser considerado como desprecio, ofensa, insulto o, más aún, agresión y violencia. Estas dos últimas, son un par de palabras clave que no deben olvidar los psicólogos, sociólogos, antropólogos, comunicólogos, etc., que quieran empatizar, ganar aplausos y reconocimiento entre las comunidades de indignados modernos que pululan dentro y fuera de los munditos académicos. En verdad ¿podemos construir sociedades donde quepan todas las voces? Como eslogan suena bien. Como idea atrapabobos también. Sin embargo, es difícil pensar una sociedad donde quepan todas las voces. Donde pueda tolerarse todo. Una sociedad donde quepan todas las voces debería incluir, entonces, la de los pedófilos y los violadores en general; la de los terroristas; la de los asesinos en serie y en masa; la de los consumidores de pornografía infantil; etc., así como las de sus víctimas. ¿Es eso posible? Todo parece indicar que no. Rotundamente no. La tolerancia, en abstracto, sin situación social de por medio, se paga con un precio muy alto. Demasiado alto podríamos decir. Protestar contra la discriminación está bien. Contra el racismo también. Contra la censura, mejor. Pero, en un sentido estricto ¿discriminar a los que discriminan no resulta ser una forma de discriminación? Eso tiene un tufo