1 El postmarxismo Joaquín Valdivielso (Universitat de les Illes Balears) Durante los últimos años ha venido proliferando el uso de términos como «posmarxista» o «postsocialista» en autores y tradiciones que, por otro lado, siguen manteniendo un carácter fuertemente anticapitalista, a la vez que tienden a situarse explícitamente dentro de una tradición referida como «emancipatoria», «crítica» o «transformadora». En términos generales, podríamos decir —aún a costa de ir en contra de la propia autodenominación de «postsocialista» de muchos de ellos— que estaríamos frente a un conjunto de intentos de renovar el socialismo, despojándole de ciertos presupuestos ontológicos, epistemológicos y prácticos heredados de los distintos marxismos, de un lado, y, de otro, de ajustarlos de acuerdo a nuevas corrientes filosóficas. Además, no hay duda que una representación destacable de la filosofía política contemporánea en sus distintas tradiciones -liberal, conservadora, ecologista, feminista, etc.- es en parte «posmarxista» o «postsocialista», tanto porque en gran medida buena parte de los autores de referencia provienen del socialismo y el marxismo como porque siguen manteniendo un marco normativo emancipatorio y un modelo transcendente de sociedad como horizonte de referencia. Finalmente, los debates terminológicos y los usos diferenciados que se hace en cada caso de estos términos –a menudo para distinguirse de los académicos con los que se discute, sin que por otro lado se aprecien diferencias de fondo en cuanto a los valores y principios- puede simplemente atascar cualquier intento por esclarecer en qué medida se puede ser hoy ser socialista o marxista, o si se puede clasificar un discurso determinado como tal. A estas dificultades clasificatorias hay que añadir la de moverse en el océano de estudios marxistas y marxianos. Por su parte, la práctica y la teoría política socialista o comunista son en sus inicios muy anteriores a Marx, por lo que no parece un sinsentido pensar que pueda haber un socialismo no marxista con posterioridad a él. Pensar el socialismo poniendo la figura de Marx entre paréntesis, obliga a remitirse al contexto y el sentido que aquél encuentra en su momento originario, en el tránsito de la sociedad feudal al capitalismo y la revolución industrial, y en general en el paso del Ancien Régime al mundo moderno. Más concretamente, el socialismo se articula en relación al