1 El Hombre que Calculaba El escritor y matemático brasileño Malba Tahan (Cesar de Souza e Melo), en su famoso libro "El Hombre que Calculaba" (1946) lleno de historias que giran en torno de curiosidades matemáticas cuenta la leyenda de la creación del ajedrez, según la cual este juego fue inventado por un joven brahmán para apaciguar la tristeza de un rey hindú quien había perdido a su hijo en una batalla. Verón Editor. Colección AEDO. Barcelona Las Matemáticas se presentan muchas veces como un conocimiento serio e incompatible con el entretenimiento. Sin embargo, esta exquisita obra es la mejor refutación de esta visión. El hombre que calculaba es una narración sencilla y amable que introduce problemas de matemáticas elementales en un contexto lleno de vivacidad y ternura. El libro cuenta la historia de Beremiz Samir, un joven persa del siglo XIV, hábil calculista que aplica con singular habilidad y sentido común las matemáticas. La narración está realizada por un notable de Bagdad, llamado Malba Tahan, que encuentra a Beremiz en el camino y rápidamente se convierte en su compañero de viaje, amigo y admirador, una especie de Dr. Watson. En el libro se cuenta cómo Bermiz Samir resuelve problemas curiosos que surgen en sus andanzas, y se entremezclan singulares razonamientos matemáticos con discursos elocuentes sobre el amor y el sentido de la vida, uniendo así en las matemáticas la utilidad y la grandeza moral. Malba Tahan es un pseudónimo del verdadero autor de la obra: Julio César de Souza e Melo (1895-1974), un profesor brasileño que divulgó las matemáticas en obras deliciosas. Efectivamente, Malba Tahan es el seudónimo de el escritor Cesar de Souza e Melo, de quien tal vez algún día escriba una nota para la sección "grandes genios" I ntroducción Los países árabes han ejercido siempre una clara fascinación, por la diversidad de sus costumbres, de sus ritos, y nada más adentrarnos en la historia de las naciones ribereñas del Mediterráneo, nos salen al paso los vestigios de aquella civilización, de la cual somos tributarios en cierto modo principalmente en aquellas disciplinas que tienen un carácter científico: la Matemática, la Astronomía, la Física y también la Medicina. Los árabes, han sido siempre un pueblo paciente, acostumbrado a las adversidades que les procuran la dificultad del clima, la falta de agua y los inmensos páramos que les es preciso salvar para comunicarse con los demás pueblos de su área. La solitud del desierto, las noches silenciosas, el calor agobiante durante el día y el frío penetrante al caer el sol,