Revista Cine, Imagen, Ciencia. (2) 2018. Formas Expresivas de Representación y Divulgación Científica a través de los Medios, el Cine, y la Imagen. ISSN 2530-8882 revistacineimagenciencia.es 176 EL JARDÍN DE LAS DELICIAS TERRENALES. MAJEWSKI Y EL BOSCO. Jorge Latorre Universidad Rey Juan Carlos (Madrid) - jorge.latorre@urjc.es - https://orcid.org/0000- 0002-4158-9216 RESUMEN El Jardín de las Delicias de El Bosco es, como la Divina Comedia de Dante, una obra maestra de las artes occidentales y un verdadero manifiesto científico-religioso sobre la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento. Su complejidad compositiva, según parámetros geométricos precisos, y su temática arriesgada en los límites de la ortodoxia cristiana dominante en su propio tiempo, le convierten en un acontecimiento visual. Se trata además una obra abierta que sigue planteándonos grandes preguntas cinco siglos después. Quizás una de las mejores aproximaciones a este enigmático tríptico la hizo Lech Majewski en su película homónima, The Gardin of the Earthly Delights (2004), que es –como recoge muy bien el título en inglés tanto de la pintura como de la película – la obra más pegada a la tierra que nos dejó el pintor flamenco. Esto es al menos lo que afirma en la película de Majewski la protagonista, Claudine, una curator de la National Gallery de Londres, como conclusión de su investigación sobre el famoso tríptico del Bosco: Sus cuerpos agrupados se entrelazan en danza armoniosa. El Bosco dice que no existe otro paraíso... más que aquel creado por uno mismo durante esta corta vida. No juzga, pero señala... degustemos la pulpa de la fruta pues, al fin y al cabo... tenemos el permiso para hacerlo. En el jardín de las delicias, todo está permitido ii . Piensa Claudine que El Jardín de las Delicias es una invitación al Carpe Diem. Pero, al mismo tiempo, no pierde la esperanza en que haya algo más después de la muerte, y busca en El Bosco la posibilidad científica de una nueva tierra, de la realidad futura de ese paraíso de los enamorados en el que todo está permitido. Esta interpretación contradice todas las explicaciones canónicas del políptico de El Bosco al mismo tiempo que aporta nuevas luces sobre sus enigmas, desde el diálogo que se produce entre artistas más allá del tiempo y los lenguajes expresivos. Sobre los frutos fecundos de este diálogo, tras la experiencia de entrevistar a Majewski en el contexto de un curso de especialistas sobre El Bosco celebrado en El Prado, versa este estudio.