Prácticas de Oficio. I nvestigación y reflexión en Ciencias Sociales, n° 9, abril de 2012 Publicación del Posgrado en Ciencias Sociales UNGS-I DES 1 La antítesis Kultur y Zivilisation en Norbert Elias y Thomas Mann* Adrián Cammarota Candidato a Doctor en Ciencias Sociales, UNGS-IDES. Magíster y Licenciado en Historia por la Universidad Nacional Tres de Febrero. I ntroducción Tanto el sociólogo Norbert Elias (1897-1990) como el escritor alemán Thomas Mann (1875-1955) vivieron en carne propia los dramas de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el ascenso del nacionalsocialismo. Ambos fueron contemporáneos a estos fenómenos y compartieron, a su vez, la nacionalidad alemana. A lo largo del presente trabajo se dará cuenta de la oposición Kultur- Zivilisation en el marco conceptual utilizado por estos dos autores teniendo en cuenta cuatro ejes específicos: los orígenes de dicha antítesis, la conformación de la burguesía alemana, las características del “ser alemán” y los “enemigos de la Kultur ”, identificados por los catedráticos alemanes durante la Primera Guerra. Se tomarán como fuente de análisis dos obras que difieren en los años de publicación: El proceso de la Civilización (Elias) y Consideraciones de un apolítico (Thomas Mann) publicado tras la finalización de la guerra en el año 1918. En el Proceso de la Civilización Elias dejaba traslucir su apego por una reconstrucción histórica de occidente en la larga duración y como este espacio cultural se pensó a si mismo como un mundo “civilizado”. Indaga en la Edad Media sobre los orígenes de un comportamiento que estimuló normas de conductas en los círculos aristocráticos caballerescos y en la sociedad cortesana del siglo XVIII. El tránsito hacia la “Europa cortesana,” era abordado por Elías en clave freudiana. Echaba luz al conjunto de tabúes y mecanismos de control al que fueron sujetos y reprimidos los individuos interiormente. En este sentido, el análisis se centraba en el marco de las transformaciones denominadas por Elias como “psicogenéticas”, es decir, los cambios graduales que se produjeron en la estructura psicológica de las personas que habitaban Occidente y que se manifestaban en las buenas costumbres, en la literatura y en las convenciones sociales. La obra de Thomas Mann, Consideraciones de un apolítico, fue escrita entre los años 1914-1918. Se hallaba definida por el antagonismo entre la Kultur (especificidad alemana) y la Zivilisation (Francia y la Entente).Estos ejes estimulaban el derrotero del texto: por un lado, la idea de que la guerra es una “guerra de culturas” en la cual la especificidad del ser alemán estaba siendo amenazada por la civilización, entendido por ello como la “Francia ilustrada y revolucionaria”. Por el otro, subyacía el temor de que Alemania fuera agredida por la alianza de las potencias centrales que buscaban, supuestamente, la supremacía de los mares y del continente con la intención de relegar a Alemania del comercio internacional. Estas caracterizaciones proveyeron el bagaje primordial para crear los elementos unificadores de un espacio simbólico dentro de cada nación. Los sentimientos populares durante la guerra se expresaron en poemas, canciones, musicales y obras de teatro. 1 Estos géneros ayudaron a exaltar los nacionalismos, de modo tal, que convirtieron el conflicto bélico en un fenómeno de masas tanto en Alemania, Inglaterra o Francia. Sobre este escenario, 1 El poema del alemán Ernst Lissauer´s “Habgesang gegen England” (Canción de odio contra Inglaterra) constituye un caso paradigmático de la coyuntura. El poema expresaba en forma sucinta y brutal un sentimiento encontrado en innumerables poemas, obras teatrales y ensayos.